jueves, junio 22, 2006

¿El fin de las Bibliotecas?

Ha dado mucho de que hablar en la blogósfera las declaraciones de la directora de Google Ibérica en las que augura el fin de las bibliotecas. Existe un proyecto llamado Google Books Search que consiste en la creación de una "inmensa base de datos en la que figuren desde incunables a libros con derechos de autor ya extinguidos. A pesar de la «oposición de algún gobierno europeo», cree que, en poco años, las bibliotecas, por ejemplo, serán algo del pasado. «Nadie tendrá la necesidad de desplazarse a ellas cuando las tenga en su ordenador»."
La iniciativa de Google no es nueva, ni es la única. Hay muchas organizaciones públicas y privadas a nivel mundial que persiguen la creación de bibliotecas virtuales, ya sea como archivos de libros escaneados o transcripciones.
Con los avances tecnológicos es posible que pueda ocurrir; todos los libros estarán digitalizados, pero ¿cuando?. Lo comparo con el dinero electrónico y las monedas y billetes. No se vislumbra el día en que las tarjetas sustituyan al dinero "efectivo". De todos modos no considero posible el fin de las bibliotecas y a mi modo de ver siempre serán un centro de documentación confiable al que se debe acudir y saber manejar. No puedo negar las grandes ventajas que la tencología ofrece a las actividades de investigación, pero no puede ser la única fuente. Lamentablemente conozco de muchas personas que se dedican a buscar en internet, copiar y pegar, sin profundizar sobre los contenidos; además convencidos de que "en internet se encuentra todo".
Enfocándolo hacia la Educación Musical, la Biblioteca Nacional de Venezuela presta el servicio público de Archivo Audiovisual.
Allí podemos encontrar cintas magnetofónicas, cassettes de audio, discos de acetato, manuscritos musicales y partituras que constituyen un acervo invaluable y bien vale le pena conocerlo y aprobvecharlo. Son experiencias que no se viven igual que consultarlo en línea, además que aún no se encuentra disponible en esa modalidad porque es un trabajo que requiere muchos recursos.
El fin de las bibliotecas sería el fin de un componente muy importante de motivación a la lectura. No veo necesario prescindir de ellas porque forman parte de nuestra cultura, aunque cada día menos gente las utilice.
¿Cuando fue la última vez que visitaste una biblioteca?

6 comentarios:

Nelson dijo...

De verdad es muy interesante, yo tuve la oportunidad de conocer la biblioteca Nacional donde trabaje un tiempo. Nadie se imagina todo lo que Ali se encuentra. Pero en Google también se encuentran cosas de manera quizás más rápida y sin tener que hacer colas o enfrentar el estado de ánimo de algún bibliotecario de turno.

Excelente tu aporte, como todos, muchas gracias.

Nelson

nairo dijo...

Caramba una biblioteca uffffffffff desde que tengo internet en casa, pero aca en barquisimeto solia ir mucho a la Pío Tamayo, la biblioteca pública y solia sacar libros y sentarme en unos silloñes grandes a leer, lo que me faltaba era un cafe...

Ahora lo hago en la comodidad de mi hogar, pero no es lo mismo....

Besos y abrazos desde el salon de al lado....

Nana dijo...

Definitivamente bien difícil que el libro sea reemplazado así nomás, incluso a pesar de las super ventajas de mi amado Google. Y es que sencíllamente poder perderte en un libro y disfrutar leyendo donde quieras no tiene precio.

Yo disfruto desde los diseños de la portada y lo original del título hasta la última letrica de la contraportada. Me parece que para consultar información veloz internet y todos sus buscadores dan ventajas increibles pero un libro te aporta mucho mas que eso así que, probablemente, para libros por ejemplo no-técnicos y mas de disfrute creo que aún no hay competencia real ¿O es que podemos cambiar el acostarnos a leer un buen libro antes de dormir por una pantalla incómoda en un escritorio? Incluso a nivel sensorial la lectura tradicional es mas rica, mas cálida, mas vivible.

Gracias por el tema. Me gusta tu blog.

María Jaime dijo...

Hay dos cosas, la desaparición de las bibliotecas, y la del libro tal como lo conocemos. Las bibliotecas tendrán que rediseñarse y adaptarse a los cambios, incluye el trato del bibliotecario, y la educación al usuario. Pero el libro, dudo que desaparezca, hay una manera de asumirlo, desde el detenerse en la portada, pasar las hojas, llevarlo a cualquier lado, adoptar uno la posición que desee para leerlo, abrazarlo inclusive, hasta el cerrarlo con emoción, cuando de poesía se trata, y posteriormente prestárselo al amigo para justificar el café con leche y la conversa. ¡Eso no tiene precio!, jajaja. ¡Interesante tema!

Pankas dijo...

Como estudiante de bibliotecología, pienso que la desaparición de las bibliotecas es una utopía imposible, sobre todo por mi bienestar en el futuro jajaja.

Más allá de eso, pienso que lo que ocurrirá (y de hecho está ocurriendo) es una integración de los servicios tradicionales de las bibliotecas con las ventajas y posibilidades que ofrece la internet.

El libro como tal nunca desaparecerá pués ofrece frente a la internet una gran ventaja: la fiabilidad de la información que se presenta ya que su contenido está avalado por alguna casa editorial.

Cleo dijo...

Tengo mucho tiempo sin vistar una, pero tengo tantos libros en mi casa, que tengo mucho tiempo para escoger y seguir leyendo, yo tampoco creo que dejen de existir como tal y cambiarlos por algo más digital, el internet nos ayuda y bastante, pero no cambiaría la esenia propia d eun libro en mis manos, por mis dedos dandole a ctrl c + ctrl v + enter, que va...