Propuestas para tratar temas sobre la educación musical en Venezuela y el mundo, la practica educativa en general, formación docente, enseñanza - aprendizaje musical; en fin, todo lo que podamos compartir dentro y fuera del aula.
jueves, enero 05, 2012
La canción más relajante jamás compuesta: “Weightless”, de Marconi Union
El tríó británico Marconi Union, por cierto uno de los más refinados proyectos de música ambient de la última década, aprovechó el 2011 para acuñar una pieza que ha sido considerado como el track más relajante que jamás haya compuesto un ser humano. Apoyándose en terapeutas sonoros, sumergiéndose en un arduo estudio de diversas teorías del sonido, y aprovechando su innegable talento para tejer atmósferas con sintetizadores, estos chicos de Manchester crearon Weightless, la cual ha sido considerada como la canción “perfecta” para relajarse. Incluso, esta pieza se incluyó entre los mejores 50 inventos del 2011 por parte de la revista Time.
Los 8:16 minutos que dura la canción resultan en una disminución del ritmo cardiaco, la presión sanguínea, y la presencia de la hormona cortisol, la cual esta asociada con el estrés. Durante un estudio científico en el que participaron cuarenta mujeres, los investigadores concluyeron que Weightless es, por lo menos, 11% más relajante que cualquier otra pieza musical (neutraliza el 65% de la presencia de ansiedad y relaja un 35% más a las personas que en su estado habitual de descanso). Durante la prueba se evaluaron los ritmos cardiaco y sanguíneo, la respiración, y la actividad cerebral.
Para su composición, Marconi Union recurrió a sonidos generados con guitarra, piano, y sampleos electrónicos de atmósferas naturales. Al inicio de la canción el ritmo corresponde a 60 beats, y va gradualmente disminuyendo hasta 50. Además, los intervalos armónicos, es decir los silencios que separan cada nota, fueron minuciosamente elegidos para generar una sensación de comodidad. “La canción recurre a múltiples principos musicales que probadamente implican un efecto calmante en las personas. Y al combinar estos elementos, de la manera en la que Marconi Union lo logró, dan vida a la canción perfecta para relajar” afirma Lyz Cooper, fundadora de la Academia Británica de Terapia con Sonido.
Y pues que mejor herramienta aural para acompañarnos en este excitante 2012 que esta angelical composición, la cual nos invita, irremediablemente, a practicar la ligereza.
Dentro de la armonía tonal, se designan los grados de la escala como cada una de las siete notas que la forman. Por ejemplo, en la tonalidad de Do Mayor: do, re, mi, fa, sol, la y si; en la tonalidad de La menor: la, si, do, re, mi, fa y sol. Y se etiquetan con números romanos: I, II, III, IV, V, VI y VII, respectivamente. Sobre estos grados, se forman acordes por superposición de intervalos de tercera, y cada uno de estos acordes tiene una función dentro de la tonalidad:
I -> Tónica II -> Subdominante de segundo grado III -> Tónica de tercer grado IV -> Subdominante V -> Dominante VI -> Tónica de sexto grado VII -> Dominante de sensible Toda esta breve explicación que no tiene mayor pretensión que la de servir de introducción, no ha sido más que una excusa para lo que os presento a continuación. Cada una de estas funciones armónicas, por su sonoridad, tienen diferentes caracteres. En los siguientes vídeos, se ponen de manifiesto estos caracteres de forma gráfica: se toman dos obras de Mozart y se van poniendo caras a los diferentes grados por los que pasa la música. Curioso cuando menos.
Profesor aficionado a la batería, Marcelo Capucci decidió un día unir la conciencia ambiental con la enseñanza de la música. Con el Proyecto Percussucata utiliza botellas de PET (Polietileno Tereftalato) y materiales reciclados para construir auténticas baterías y ensambles de percusión en las escuelas públicas en el Distrito Federal (Brasil). Alrededor de 1.200 niños de cinco escuelas han participado en el taller desde que el proyecto comenzó en 2007.
El Proyecto Percussucata consta de tres fases: Una conferencia socio-ambiental, la producción de instrumentos y hacer música. En la primera etapa, los estudiantes asisten a una conferencia sobre la contaminación, el efecto contaminante del PET, el calentamiento global, la clasificación de residuos, el reciclaje y la reutilización de materiales, entre otros. Durante esta conferencia también se habla sobre la historia de la batería e instrumentos de percusión, los cuales toca delante de los estudiantes.
A continuación se presentan algunas alternativas para hacer los instrumentos de percusión: Ganz (botellas de PET llenas de piedras, formando una especie de sonaja), pandereta (botella PET tocada con palos de bambú) y Filomena (botellas de PET tocada con un palo de escoba reutilizada). Así, los estudiantes se van a sus escuelas, donde, en una clase de arte divertida, "producen" sus propios instrumentos, con la ayuda de los profesores.
La etapa final marca el momento más esperado para los estudiantes: la hora de tocar. Bajo la dirección de Capucci y tomando la batería como una referencia visual y auditiva, los estudiantes realizan un grupo de ensambles de percusión. "Armados con su alternativa musical, los estudiantes construyen sus propias experiencias de respeto por los demás, aumento de la autoestima, aprendizaje de la música (el tiempo y el ritmo) y sobre todo una herramienta de socialización a través del juego-sociomusical", explica.
En Brasil, estudiantes aprenden música con método de grandes artistas.
Aprender a tocar la guitarra, el teclado o la batería de la misma manera como lo hicieron los más grandes talentos de la música. O tal vez el uso de botellas de plástico para la fabricación de sus propios instrumentos. En el pasado, la formalidad y disciplina de las puntuaciones de los ejercicios alejó a la generación más joven, ahora aprender música puede ser sinónimo de un aprendizaje más interactivo, informal y dinámico. Sea cual sea la metodología, lo que importa es que los estudiantes interesados en la música aprendan de la manera más divertida posible.
Profesora del Departamento de Música de la Universidad de Brasilia, Cristina Grossi empezó a probar en Brasil en 2008, un nuevo método de educación musical. Desarrollado en Inglaterra por la investigadora Lucy Green, el método se basa en la manera en que la mayor parte de las grandes bandas y músicos aprendieron a tocar sus instrumentos: de manera informal. "El secreto de este método es simple: tocar canciones de oído", dice la profesora.
De acuerdo con Cristina, se observó que en Inglaterra hay un alto nivel de estimulación que los niños cuando están empezando a aprender música, pero en la edad de 14 años, la falta de interés se incrementa en gran medida. Para tratar de cambiar este fenómeno, Lucy Green entrevistó bandas, músicos principiantes, músicos y estrellas de rock ya formadas, durante cuatro años con el fin de averiguar la forma en que aprendieron a tocar. El resultado de la investigación de Green fue una metodología que se basa en cinco principios básicos.
Con estos conceptos en mente, Cristina decidió poner a prueba la metodología de Green en las escuelas brasileñas. Todavía en fase piloto, en el Centro Educativo Paulo Freire, con sede en Brasilia, el proyecto se llevó a cabo con 150 estudiantes. Durante dos meses, estudiantes y profesores exploraron los instrumentos musicales, trabajaron juntos para hacer música por oído y se familiarizaron con las habilidades técnicas de la música.
La metodología consta de siete pasos. Al principio, los estudiantes se dividen en grupos, eligen una canción para tocar por oído y presentar a la clase. De acuerdo con Christina, no es necesario que los estudiantes toquen a la perfección, y mucho menos que se puede tocar toda la canción. El objetivo de este paso es ofrecer a los estudiantes un primer contacto con el instrumento.
En un primer momento, la reacción de los alumnos es peculiar. "La primera pregunta es: no sé tocar un instrumento, ¿cómo puedo lograr tocar una canción de oído?", dice Cristina. Sin embargo, la metodología permite que los estudiantes aprendan unos de otros, descubriendo poco a poco los instrumentos. "Siempre hay alguien en la clase ya sabe cómo tocar la guitarra, la pandereta o la flauta. Entonces el maestro asume el papel de coordinador, organizar la clase e interferir sólo cuando sea necesario ", explica la docente.
El siguiente paso implica el uso de riffs (acordes básicos para cada instrumento). En este momento, explican cuáles son los acordes, interpretado junto con otros elementos que constituyen un cierto ritmo o la música. Con estos antecedentes, los estudiantes van a la tercera fase, que tratará de conseguir otra canción de oído. "Es muy alentador, porque ven que la música se compone de partes de los instrumentos que juntos forman una melodía", subraya.
Luego, un músico de la comunidad es llamado a dar una charla, a decir cómo aprendió a tocar y dar algunos consejos. En la siguiente fase, los profesores enseñan sobre la música clásica, y los dos últimos pasos se dedican a la experimentación, en la que una vez más los grupos tocan e improvisan de oído. En la sexta etapa profundizan sobre música clásica y el último escogen una canción que les gusta.
Trabajo en equipo, compromiso, rigurosidad, llevar objetivos adelante, son algunos de los beneficios que puede entregar la música, la cual mejora notablemente los resultados académicos de quienes la ejercitan.
Diversos estudios han asociado los resultados escolares al entorno, a la familia, a la educación de los padres, a la sala de clases, etc. A esto se agrega la primera investigación chilena que determina la influencia de la música en el desempeño académico, realizada por el economista de la Universidad de Chile, Pablo Egaña. Para demostrar esta tesis (cuyos tutores fueron Juan Pablo Valenzuela y Dante Contreras), el economista, se internó en los beneficios que entregó a sus participantes, Orquesta Infantil Juvenil de Curanilahue, existente entre 1996 y 2003 y, cuya población presenta altas tasas de cesantía y pobreza (ver recuadro).
En sus inicios, los alumnos comenzaron sin instrumentos, aprendiendo de la movilidad de dedos y manos con simples lápices y clases de teoría musical en abstracto, dejando en claro que cuando se quiere realizar algo, no hay adversidad que lo impida.
En este trabajo, se vio los efectos de la participación intensiva en orquestas infantiles y juveniles (en Chile surgen de la mano del director de orquesta Jorge Peña hace más de treinta años) que comienza en la educación básica y termina en la media, como un elemento relevante detrás de los logros académicos.
Se siguió el rastro de los jóvenes de la orquesta y se comparó con un grupo de control de 70 estudiantes del mismo liceo Polivalente Mariano Latorre que no participaron del proyecto. Siete jóvenes, que rindieron la PSU en 2003: lograron 50 puntos más en Lenguaje y 30 puntos más en Matemáticas que el grupo de control. Ello no sólo les permitió entrar a la universidad, sino mantenerse en ella.
“La participación en las orquestas (pienso que se podrían encontrar resultados similares en teatro) potencia el desarrollo de habilidades no cognitivas: autoestima, trabajo en equipo, tolerancia a la frustración, etc. que generan un impacto en aspectos cognitivos, como son los puntajes en la PSU”, dice Egaña, quien ejemplifica: “Los profesores te cuentan cómo cambia la actitud de los niños en clases: aumenta su participación y están más concentrados, lo que hace que la misma clase sea más provechosa. Es decir, lo que antes el alumno estudiaba en dos horas en su casa, parándose, mirando televisión, etc., ahora puede hacerlo en 30 minutos de manera más concentrada y efectiva”.
El músico, profesor, director de la sede de Concepción de la Fundación Orquesta Juveniles e Infantiles, y mentor de la Orquesta Infantil Juvenil de Curanilahue, Américo Giusti, tiene claro los beneficios académicos: “La música entrega disciplina, un componente vital para obtener logros. Cuando el niño aprende por una experiencia propia es más potente que la vía del premio o el castigo, ya que hace un trabajo y un esfuerzo que tiene una meta y entrega un logro, una realización. Es otra forma de aprender”.
Para el maestro Giusti, si al proceso de aprender un instrumento se suma el incentivo de la familia es aún mejor: "Cuando un instrumento llega al niño, es toda la familia que se abre al disfrute del arte, la cultura y al trabajo duro, cotidiano y de equipo”.
“Este aprendizaje logra resultados desde un comienzo, lo que le entrega al alumno el valor del trabajo y del esfuerzo. Esto trae consigo una autoafirmación del niño, una mejora en la autoestima”, dice Giusti quien no sólo recuerda la parábola de los Talentos para ejemplificar el enorme beneficio que entrega la música, sino también se da el tiempo de relatar la parábola de los Picapedreros, donde unos sólo sienten que pican piedras y otros sienten que construyen catedrales. Con éstas y otras historias como Aquiles y la Tortuga, que entre otras cosas habla de la motivación por el trabajo y el esfuerzo, Giusti dice que el aprender música, además, mejora la continuidad", explica.
“A través del aprendizaje de un instrumento fortalecemos, también, el carácter y la voluntad. En la Fundación que ayudamos a 270 orquestas que se han formado, hemos tratado de cultivar una cierta cultura al mérito, a través de las becas, las cuales las ganan los mejores".
UN DIRECTOR QUE SABE DE ESTAS NOTAS DE ENSEÑANZA
La orquesta de Curanilahue surgió bajo el alero del director, de ese entonces, del Liceo Mariano Latorre, Francisco Ruiz Burdiles, quien -con Giusti- tuvo la visión de que creando una orquesta disminuiría la baja expectativa que tenían sus alumnos frente a su futuro.
Desde su experiencia, nos cuenta los beneficios de la música en el rendimiento escolar: “Entrega disciplina a los estudiantes, incluso en aquellos que no la tienen. En la orquesta Curanilahue, no sólo se logró eso con horas de ensayo, sino también les dio resultados. Se internó en los alumnos el concepto de que vale la pena sacrificarse ya que después hay una retribución y un aplauso”, dice Ruiz.
Este profesor y ex director de ese liceo sureño, no cree que la música sea la única que entrega esos efectos. Es un convencido de que las artes y el deporte también lo hacen, sin embargo la música tiene una estructura que permite una educación más igualitaria: “Los profesores les enseñaban a los niños a tomar físicamente un instrumento, entonces la interacción entre el profesor y el alumno es más cercana. Es ponerse de igual a igual, lo que favorece el aprendizaje y hace que el estudiante tenga un compromiso con el maestro", explica Ruiz, quien agrega: "Participar de una orquesta, además, desarrolla el trabajo en equipo: para tocar una pieza musical hay que hacerlo en grupo”. Según estudios internacionales, el arte influye para:
* Inducir a ser y sentirse parte de una comunidad o escuela. * Desarrollar a los estudiantes en áreas que de otra forma no desarrollaría. * Conectar a los estudiantes con ellos mismos y con los otros. * Transformar el ambiente de aprendizaje. * Otorgar una oportunidad para que los adultos (padres, profesores y otros) aprendan de los jóvenes. * Proveer nuevos desafíos a los jóvenes. * Conectar las experiencias de aprendizaje a las del mundo laboral, ya que ayuda a aprender sobre el desenvolvimiento y funcionamiento de organizaciones propias del mercado laboral.
México reinventa sistema de enseñanza de la música
El Programa Musical Esperanza Azteca es un proyecto social operado por Fundación Azteca de Grupo Salinas, que reinventó y hasta mejoró el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles creados en Venezuela, un ejemplo para el mundo en el tema de educación musical. “Los métodos evolucionan. Hoy, en un año, Orquesta Esperanza Azteca hace mucho más que cualquiera en el mundo... incluyendo Venezuela”, explicó a El Economista Esteban Moctezuma, director de Fundación Azteca. “No se trata de decir si es mejor o no, pero hemos mejorado el sistema creado por el maestro José Antonio Abreu, él mismo cuando vino a México se impresionó con los resultados. Ahora, tenemos un sistema sólido que muy rápido va dando grandes resultados”, agregó Esteban Moctezuma. El año pasado, el programa apenas tenía 23 orquestas (seis de ellas en asociación con el Conaculta) pero hoy, al cierre del 2011, ya existen 50. Pero todo es posible, comentó Moctezuma, gracias a los apoyos que han recibido de varias instancias, como el gobierno federal, que desde el año pasado aporta 100 millones de pesos al programa.
·¿Ese apoyo provocó algunas críticas?
El dinero es de los niños, no de la fundación… nosotros sólo somos un conducto. Te puedo decir que no hay una instancia pública o privada que haya logrado lo que nosotros en dos años. El entrevistado aseguró que todo el dinero se maneja de forma transparente por medio de un fideicomiso, no lo maneja Fundación Azteca. “Cualquiera puede auditar las cuentas... Existe total transparencia”, afirmó.
Moctezuma puntualizó que las críticas que recibieron por obtener dinero público siendo una empresa privada... ya no existen. “Se dieron pero fueron muy poquitas... pero a todo aquel que tuvo una duda lo invitamos a conocer el proyecto. Hoy saben que debemos de apoyarlo para que crezca, pues es algo urgente para México”, explicó.
Las orquestas son de todos
Para crear una Orquesta Esperanza Azteca se necesita voluntad y recursos “el apoyo del gobierno estatal y de empresarios… pero hemos hecho más con menos”, expuso. Tener una Orquesta Esperanza Azteca cuesta alrededor de 6 millones de pesos; por eso, el Estado que la tendrá, debe de poner 2 millones de pesos, Fundación Azteca una cantidad igual y el gobierno federal 2 millones más. “El dinero nos asegura por tres años la continuidad del proyecto. Pero al segundo año, conformamos un patronato (en donde esté la orquesta) que aportara 1 millón de los gastos que se genere”, indicó el entrevistado. Con la participación del patronato, se asegura que la orquesta continúe si en algún momento se pierde el apoyo estatal o federal. Sin el apoyo del gobierno federal, estatal y la Iniciativa Privada, Moctezuma aseguró que en vez de 50 orquestas se tendrían tres o cuatro. “No podríamos trabajar sin esos apoyos... y ellos han encontrado un sistema que ha logrado cumplir sus objetivos sin burocracia y muy eficaz”, agregó. La manera de financiar el programa es notable, pues se asegura la permanencia de las orquestas Esperanza Azteca. “El proyecto está diseñado como una mesa de muchas patas; la federal, estatal, privada, la fundación y el patronato… entonces, si una de ellas se desajusta están las otras para seguir adelante y que los niños sigan aprendiendo y tocando”, explicó.
Azteca y el Conaculta, una buena relación
Esperanza Azteca trabaja en conjunto con el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) con el programa Vive con Música. ·¿No se contrapone su labor con lo que hace el Sistema Nacional de Fomento Musical del gobierno? No, somos complementarios, lo que sucede es que la sociedad está participando más en asuntos que antes era responsabilidad del gobierno. El Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM) cuenta con un presupuesto de 100 millones de pesos, lo mismo que el gobierno federal le da a programa musical Esperanza Azteca. El programa de Esperanza Azteca aprovecha “los núcleos” que crea el SNFM para captar talento en todo el país. “Tenemos una gran relación con ellos y estamos haciendo que sus núcleos crezcan a una orquesta y juntos vamos por buen camino”, comentó. El sueño es tener una orquesta en cada ciudad de México con más de 100,000 habitantes. “Es decir, queremos crear más de 138 orquestas y coros en un plazo corto y vamos tan rápido que estamos al límite de nuestra capacidad”, explicó Moctezuma. Además, ya se construye la sede de Esperanza Azteca en la ciudad de Puebla. “Es un lugar maravilloso que se llama La Constancia, una fábrica textil abandonada que estamos rescatando y será la meca de la música clásica infantil”, opinó. La sede será una escuela, se llevarán músicos y maestros de alto renombre para que impartan clases y conciertos. “Vamos a arrancar de manera formal en febrero y será un importante espacio musical”, detalló. Otro de sus proyectos es crear la primera orquesta juvenil Esperanza Azteca y capacitar a esos jóvenes músicos como maestros del propio sistema, lo que al mismo tiempo generaría empleos. “En menos de dos años vamos a tener una Orquesta Sinfónica Esperanza Azteca Nacional, que será más pequeña de la que tenemos ahora, con los músicos más talentosos, para llevarla al mundo y será el orgullo de México”, enfatizó.
EN NÚMEROS
El programa 50 orquestas Esperanza Azteca existen en México. 6 millones de pesos se necesitan para implementar y sostener a una Orquesta Azteca por tres años. 800,000 pesos se utilizan para mantener a una orquesta. 1 millón de pesos aporta cada patronato. 200,000 pesos puede costar un timbal.
El desarrollo de las orquestas Zacatecas, Colima y Baja Sur aún no tienen una orquesta. La primera Orquesta Esperanza Azteca se fundó en Puebla en el 2009. DF y Puebla cuentan cada uno con cuatro orquestas Esperanza Azteca. En El Salvador ya existe una orquesta Esperanza Azteca y en Los Ángeles quieren aplicar el programa.
Tomado de El Economista. Credito: Vicente Gutiérrez.
"El aprendizaje invisible es una propuesta conceptual que surge como resultado de varios años de investigación y que procura integrar diversas perspectivas en relación con un nuevo paradigma de aprendizaje y desarrollo del capital humano, especialmente relevante en el marco del siglo XXI. Esta mirada toma en cuenta el impacto de los avances tecnológicos y las transformaciones de la educación formal, no formal e informal, además de aquellos metaespacios intermedios. Bajo este enfoque se busca explorar un panorama de opciones para la creación de futuros relevantes para la educación actual. Aprendizaje invisible no pretende proponer una teoría como tal, sino una metateoría capaz de integrar diferentes ideas y perspectivas. Por ello ha sido descrito como un protoparadigma, que se encuentra en fase beta y en plena etapa de construcción."