sábado, octubre 09, 2010

Juegos con Música

Mucho se ha escrito sobre la influencia de la música clásica en el desarrollo cognoscitivo de los niños, y del beneficio de exponerlos a estos ritmos desde que están el vientre de la madre. El tema es polémico y algunos padres no se fían del resultado de estos experimentos, mientras otros francamente exageran atribuyéndole resultados “mágicos” al llamado Efecto Mozart.
Pero independientemente de quien tenga la razón, lo cierto es que escuchar música no les hará daño -ya sea clásica, popular, urbana, tradicional- y si es un recurso precioso que puede ponerse en función del aprendizaje, para el desarrollo de la sensibilidad artística, la creatividad y la concentración en las diferentes etapas de crecimiento del niño.
Te propongo estos sencillos juegos con música, que puedes practicar regularmente en casa con los chicos y hacer que aprendan mientras se divierten:

Momentos clásicos


Mozart, Vivaldi, Debussy, Beethoven, Tchaikovski, Frank Liszt: es la mejor música para imaginar historias. Proponles cerrar los ojos, dejarse llevar por la melodía y trasportarse con ella a otro lugar, a una dimensión en la que trascurre otra realidad. Ayúdalos a romper el hielo siendo el primero en contar lo que la pieza musical escogida te sugiere. (Apropiado para niños de 4-6 años).Una complementación de este juego es que terminen dibujando lo que imaginaron y contaron.

El DJ: música para escoger e identificar

Este es un juego que animara perfectamente una fiesta de cumpleaños, pero que también pueden hacer en un día de lluvia, o de mucho frio para estar fuera de casa.
Primero se designa al DJ, y este escoge la música. Los demás escuchan e intentan identificar ritmo, género, titulo de la pieza, letra. Quien ofrezca más información gana el derecho de ser el próximo DJ. (Apropiado para niños de seis años en adelante).

¿Qué instrumento está tocando?

Este es un ejercicio intelectual que los ayudará a conocer e identificar los diferentes instrumentos musicales. Puede complementarse con imitación para ayudarles a recordar y hacer el juego más divertido.
Puedes escoger cualquier tipo de musical, aunque los instrumentales simplificarán la tarea. Pídeles que imiten el movimiento que realiza el músico al tocar el instrumento que suena. También puede jugarse imitando el sonido del instrumento y adivinando cuál es.

¡Vamos a bailar!

Es un juego que disfrutan especialmente los chicos inquietos. Prepara un área despejada de casa, pon la música de su preferencia y hagan parejas. Si son pocos de familia, mamá y papá pueden ayudar.
Si se tienen al menos dos parejas pueden organizar un concurso de baile, poner un popurrí y tratar de seguir todos los ritmos con gracia y sin pausas largas. Es un juego contagioso, que puede romper la modorra de un día aburrido, y les aseguro que si le ponen impulso terminará bailando hasta el gato.

Por Chely P. Mayan.

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