martes, junio 03, 2008

Metodo Kodaly: Implicacion filosofica, pedagogica y metodologica.

Zoltán Kodály (1882-1967), fue un compositor, recopilador de música folclórica y profesor húngaro. Hijo de un jefe de estación de ferrocarril aficionado a la música, nació en Kecskemét y estudió en Budapest con Hans Koessler. Hacia 1905 inició su colaboración con su compatriota Béla Bartók en la recopilación de música folclórica húngara, labor que hasta entonces no había estado sujeta a un estudio musicológico sistemático. El trabajo de los dos contribuyó a crear la etnomusicología. En sus composiciones Kodály citó e imitó formas, armonías, ritmos y melodías de estas canciones populares (Microsoft, 2006).
Entre sus mejores obras destacan Psalmus hungaricus (1923) para tenor, coro y orquesta, la ópera Háry János (1926), las Danzas de Galanta (1933) para orquesta, el Te deum Budavari, las Variaciones del pavo real y la Missa brevis (1945). A partir de 1945 desarrolló un sistema de educación musical destinado a las escuelas públicas húngaras. Su método, que consiste en la entonación de canciones del folclore húngaro o basadas en ellas, ha sido utilizado por escuelas de diferentes países. La obra de Zoltán Kodály incluye el Corpus musical popularis hungarical (1951-1953) resumen de su labor musicológica (ob.cit.).

Filosofía y aplicación del Método Kodály

El método Kodály expone la necesidad de la formación permanente del profesorado de Educación Musical para aprender nuevos conceptos y técnicas, desarrollar nuevas habilidades didácticas y realizar un mayor esfuerzo para dar respuesta a las demandas que la sociedad está planteando, Mediante el aprendizaje y la utilización de metodologías alternativas para la enseñanza de la música y su aplicación a la situación actual de la Educación Musical (Ramírez Torrejón, 2007).
El método Kodály parte del principio de que la música no se entiende como entidad abstracta (solfeo en el plan antiguo), sino vinculada a los elementos que la producen (voz e instrumento) La práctica con un instrumento elemental de percusión y el sentido de la ejecución colectiva son os puntos principales en que se asienta su método (Rodríguez Morales, s.f.)
Puede resumirse su método en los siguientes principios:
-La música es tan necesaria como el aire.
-Sólo lo auténticamente artístico es valioso para los niños.
-La auténtica música folclórica debe ser la base de la expresión musical en todos los niveles de la educación.
-Conocer los elementos de la música a través de la práctica vocal e instrumental.
-Lograr una educación musical para todos, considerando la música en igualdad con otras materias del currículo (ob.cit.)

Criterios pedagógicos y psicológicos del método Kodály

Desde el punto de vista pedagógico, el método se basa en la lecto-escritura, la fononimia, las sílabas rítmicas y el solfeo relativo. Con las sílabas rítmicas, Kodály pretende relacionar a cada figura y su valor con una sílaba, con lo cual obtiene cierta sensación fonética y una relativa agilidad o lentitud en el desarrollo de las diferentes formulas rítmicas y su contexto global.
Ejemplo de sílabas rítmicas:
ta ta ta ti ti ti tiri tiri tiri tiri
Con la fonominia se pretende indicar mediante diferentes posturas y movimientos de las manos, la altura de los sonidos y que los alumnos los identifiquen con sus nombres respectivos.
Mediante el solfeo relativo se plantea la posibilidad de entonar cualquier melodía representada en una sola línea desde el punto de la escritura musical (Rodríguez Morales, s.f.).
Aplicando la metodología Kodály, una línea representa el pentagrama convencional y en ellas estarán colocadas las diferentes notas con sus nombres respectivos debajo, dichos nombres no estarán completos ya que solo aparecería la primera letra del nombre correspondiente.
Con esta actitud y desde en punto de vista de la entonación da igual la tonalidad en que se encuentra la obra musical original, pues siempre se podrá transportar a la tesitura más cómoda del intérprete (Rodríguez Morales, s.f.).
Uno de los objetivos fundamentales de la Educación Musical hoy en día es la de enseñar música a los futuros docentes de educación musical, utilizando una metodología adecuada que permita que ellos puedan transmitir directamente la formación musical recibida en esta disciplina a sus alumnos sin pasar por nociones teóricas o el árido solfeo tradicional (Lucato, 2001).
Con el método Kodály no es imprescindible tener un conocimiento musical completo antes de empezar a aplicarlo a la docencia, ya que permite enseñar cada apartado en el que se haya alcanzado un nivel de conocimiento y ejercitación adecuado sin romper la coherencia del método.
Es necesario evitar que los niños se acostumbren de pequeños a la música de baja calidad ya que después sería demasiado tarde. Uno de los criterios más experimentados consiste en no despreciar claramente ante los niños todo lo que no sea música culta o popular, ya que esto sólo consigue que los alumnos pierdan la confianza en el docente musical pensando que no entiende su realidad y al mismo tiempo a sus ojos pierde fiabilidad la cultura musical que se pretende que adquieran.
En concordancia con lo antes expuesto, puede afirmarse que ellos viven "su música" como algo bonito, moderno, y socialmente integrante, mientras que normalmente consideran aburrida, pesada y "pasada de moda" la que puede proponerle el docente. Fragmentos de música Rock, New Age, Heavy metal, Rap..., bandas sonoras de películas y dibujos animados conocidos por ellos, se convertirán en excelentes aliados para comenzar una educación musical que lentamente iremos dirigiendo hacia otro tipo de música más difícil de comprender.
Se sabe que el niño y la niña hablan antes de escribir y desde la experiencia adquirida obtiene las reglas y nociones del lenguaje. Z. Kodály (citado por Lucato, 2001). dice: " El objetivo o meta de la música no es llegar a ser juzgada sino convertirse en nuestra sustancia, hay mucho analfabetismo musical incluso entre los niveles cultos de nuestra sociedad. Es inútil tratar de obviar esta situación divulgando la música sinfónica de buena calidad. Aquellos que no están acostumbrados a escucharla comprenderán poco y no podrán acercarse a ella a través de la lectura formal en partitura".
Esta afirmación, que es de principios del siglo XX, parece que no ha llegado a la mayoría de los profesores, que todavía no se han decidido a utilizar criterios metodológicos y pedagógicos para la enseñanza de la música. No puede olvidarse que no se puede basar el bagaje cultural en las nociones musicales aprendidas en la formación inicial, que suele ser escasa y en la "experiencia" acumulada a lo largo de los años de docencia (ob.cit.)
Se sabe que la experiencia sirve para detectar errores, no para corregirlos. Sería como si se intentase enseñar la pronunciación de vocales y consonantes a diferentes velocidades, durante años, sin aprender nunca ni una sola palabra; o aprender la pronunciación de un idioma extranjero sin comprender el significado y pretender que esta persona pueda obtener una cultura literaria o de otro género (ob.cit.).
Del mismo modo, no pretender adquirir y comprender el significado de la música estudiando solfeo tradicional o tocando mecánicamente un instrumento. ¿A qué se refiere Z. Kodály cuando dice "saber leer la música"?. Sin duda ninguna no se refiere a la lectura tradicional de sonidos, uno tras otro, sin comprender su significado ni el nexo de unión entre los mismos. Por tanto la música no debe ser un sonido sino un conjunto de relaciones sonoras que deben resultar como un pensamiento sonoro que, como cada pensamiento, encuentra su primera expresión en la voz, es decir, en el canto (ob.cit.)
La voz es el primer y más versátil instrumento musical que demasiadas veces es relegado a un segundo plano, para dejar espacio a pequeños instrumentos musicales de diferente tipología esto puede ser debido a que la mayoría de los docentes de educación musical no conocen la fisiología vocal y ante problemas de desafinación prefiere dedicarse a otra actividad que le resulte más conocida (Lucato, 2001).
Para solucionar ese problema de desafinación en primer lugar se debe aclarar que la definición más común clasifica al desafinado como aquella persona que no es capaz de reproducir con la voz un fragmento escuchado con anterioridad. Sin embargo hay que distinguir entre el desentonado y el desafinado. El primero sabe reproducir el movimiento de los intervalos más o menos correctamente en una tonalidad diferente a la escuchada, mientras que el desafinado produce sonidos totalmente diferentes a los escuchados, sin respetar la secuencia interválica (ob.cit.).
En este orden de ideas, la mayoría de las personas que son clasificadas normalmente como desafinados, en realidad pertenecen a la categoría de desentonados, ya que son personas que no han tenido la posibilidad de desarrollar su oído musical ya sea por un analfabetismo musical familiar, por la imposibilidad de relacionarse con el mundo de la música en su sentido más pedagógico, o por un "adiestramiento" musical erróneo (ob.cit.).
El canto diario es muy importante. El placer que se deriva del esfuerzo de conseguir una buena música colectiva proporciona personas disciplinadas y nobles de carácter; su valor, en este aspecto, es incalculable". Todos conocemos el poder de unión e integración que tiene el canto, sobre todo el canto colectivo. La disciplina necesaria, la formación musical que conlleva y la responsabilidad que tiene cada cantor permiten que la música sea un vehículo de educación cívica y social (ob.cit.)
La preparación técnica necesaria y la elección del repertorio son, seguramente, los puntos que ofrecen mayor dificultad al maestro de educación musical. Por esto es imprescindible que un profesor de educación musical conozca al menos los rudimentos de fisiología, patología y técnica vocal, ya que sin ellos no podrá enseñar correctamente el canto. No podemos convertirnos en instructores y directores de coro sin conocer la técnica y la problemática que conlleva (ob.cit.).

Referencias

Lucato, M. (2001) El método Kodály y la formación del profesorado de música.

Microsoft (2006) Enciclopedia Encarta [Multimedia en DC]. Disponible: Microsoft Corporation.

Ramírez Torrejón, P. (2007) La Educación Musical en Hungría a través del método Kodály.

Rodríguez Morales, S.M. (s.f.) Corrientes pedagógico-musicales del siglo XX. Análisis y proyección de las mismas en la educación musical escolar.


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1 comentario:

tahis dijo...

Me encantó encontrar este trabajo por encontrar personas que valoren la enseñanza de la musical no sólo como elemento de producción sino de formación de valores.
Tahís