sábado, enero 05, 2008

Puntos a favor y en contra de la Educación Musical en Colombia

El profesor Leonardo Enrique Piloneta Osorio fue consultado con respecto a la situación actual de la Educación Musical en Colombia, y sobre sus opiniones se presenta a continuación un breve análisis. El prof. Piloneta Osorio se desempeña como Maestro de Música en la Universidad Autónoma de Bucaramanga, y es Director Coral.
Al respecto menciona que, uno de los aspectos que más influyen en la educación musical colombiana hoy en día es la comercialización de la música. No puede desligarse la música del hecho educativo musical. Por ejemplo, la influencia de la música electrónica destruye el concepto de banda musical entre los jóvenes (Piloneta Osorio, 2007).
De allí se puede deducir que entre los músicos emergentes decae el interés por la música académica e incluso folklórica, ya que la música electrónica es lo que más se escucha entre la juventud, posiblemente impulsada esa difusión por los medios de comunicación y las nuevas tecnologías.
En otro orden de ideas, un punto importante es la visión musical en los padres de los niños y jóvenes que reciben educación musical. Por ejemplo, el deseo que manifiestan los padres de que sus hijos interpreten las canciones de moda o del gusto de los padres, sin tomar en cuenta ya sea el gusto de los hijos o la necesidad de conocer y preservar los valores musicales regionales.
La enseñanza musical no puede limitarse entonces al mero conocimiento de los principios básicos del arte musical, sino que abarca la identidad cultural del individuo, de la región y del país, de manera que se garantice de ese modo una formación musical completa.
Surge entonces la necesidad de apropiarse, entre los rectores y directores de universidades y colegios, a una visión integral de la educación musical y aplicarla en todos los centros educativos; sin embargo, quedaría aún un obstáculo a afrontar: la falta de recursos para la adquisición de instrumentos musicales de calidad para la formación musical.
La formación musical resultante, en las condiciones actuales, tiene grandes carencias. Es bien sabido el triunfo de los artistas colombianos en el exterior (tales son los casos de Shakira y Juanes), sin embargo es común encontrar a personas que no conocen los géneros musicales propios de Colombia, lo cual evidencia la necesidad de la enseñanza musical en su contexto original.
Sobre el mismo tema de los géneros musicales propios de Colombia, un aspecto delicado es la hegemonía del regionalismo costeño. El vallenato, en sus diversas ramas, opacó hasta eclipsar la cultura musical colombiana. Es por eso que urge el rescate de la música llanera, la andina, el folklore del Pacífico, los torbellinos, bambucos, pasillos y difundir todos los géneros colombianos, que en su totalidad manifiestan la riqueza cultural del país.
Del mismo modo, Pilonieta Osorio (ob.cit.) considera muy necesario el fortalecimiento de la identidad nacional. Para ello, la educación musical también debe abarcar conocimiento del Himno Nacional; su correcta, afinada y frecuente interpretación, e incluso ir un poco más allá al enseñar sobre el glorioso significado de la letra de la canción patria.
Pilonieta Osorio (ob.cit), al comentar sobre la situación de la Educación Musical en Colombia, considera que a favor algunas universidades en sus prácticas de grado musicales exigen a sus futuros graduando en Música, formar bandas, coros y diversas actividades musicales para ampliar la cultura en su zona.
Es decir, al colocar a los estudiantes de Música que aspiran a un título de la especialidad en la situación en que deben conformar una banda o coro ya puede la institución o los tutores hacerse una idea del profesional que egresa, evaluar de una manera formativa y hacerle las debidas correcciones y sugerencias, ir adaptando al graduando al ambiente en el cual se desempeñará profesionalmente y adicionalmente apropiarse, promover y difundir los valores musicales propios de su región.
Un aspecto desfavorable para la Educación Musical en Colombia, considerado por Pilonieta Osorio (ob.cit.) es la necesidad de una reestructuración de las Casas de la Cultura en Colombia, ya que estos establecimientos se dedican a cursos temporales. Además, en algunas se contratan docentes por la necesidad de llenar espacios y presupuestos, sin tener ningún proyecto educativo. Aunado a eso, las Casas de la Cultura no escapan a las prácticas de corrupción política, con lo cual se suma el desfalco a la nación.
Por consiguiente, se puede concluir que la Educación Musical colombiana se enfrenta a la necesidad de unas Casas de la Cultura con una planificación educativa en cuanto a la música se refiere, con un currículo bien estructurado, personal docente idóneo y permanente, que garantice a la población una enseñanza musical de calidad y cuyas prácticas sean responsables con el desarrollo económico de la nación.
En cuanto a la Educación Musical que se dicta en las universidades, hace falta mayor presencia y profundidad en las materias de contenido pedagógico musical. Además, en el pénsum de algunas universidades se encuentran materias electivas que no aportan significativamente a la formación de un docente musical integral, por consiguiente egresan profesionales con algunas carencias para ejercer efectivamente su profesión como maestros (ob.cit.).

Referencias

(L. Pilonieta Osorio, comunicación personal, correo-e, Noviembre 19, 2007)
Maestro en Música UNAB
Director Coral

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2 comentarios:

Ana C. Losada dijo...

Interezante su comentario sobre los puntos a favor y en contra, pero lo primordial a nombrar en este caso no es la situacion "comercial" en que se encuentra la música sino la carencia de fomento EDUCATIVO MUSICAL INSTITUCIONAL que poco existe en los centros de enseñanza como colegios o universidades y que si existe tan sólo se pueden nombrar las instituciones educativas especializadas en educación artística y musical que pocas cuentan con un buen seguimiento académico y progresivo, en su mayoría son cursos semestralizados y/o por àreas de interes como instrumento o conjuntos. Y me desmotiva un poco pensar que la música "electronica comercial" tenga tanta importancia como para destruir la banda musical folclorica entre los jóvenes, este no es el factor principal para hablar de los puntos en la educaciòn en Colombia, música eléctrónica se escucha en muchos paíces como España por ejemplo, y no afecta a la educación musical, España es uno de los paíces (de habla hispana) que mejor avance educativo musical a tenido, nos ha dejado un gran legado de Técnicas y metodologías musicales muy completo. Y me parece básico que en la enseñansa musical (sin abandonar los principios y raíces folclóricas, se enseñen los principios básicos del arte musical, como la teoría y gramática musical necesaria para comprender y sencibilizarse más con el idioma musical, de acuerdo a la edad e interés particular de los educandos.
En general si hablamos de la Educación en Colombia si debemos hablar de la formación y sus carencias, pero no de la música comercial en general, ésta le influye a todo país, y así mismo le influye a sus riquezas folclóricas y autóctonas, la cuestiópn es la carencia de formación musical en las instituciones educativas, y de un planeamiento curricular que sienta la necesidad de formar hacia el campo del arte y humanismo. El profesor de música aprende a serlo no en una institución educativa, sino en la práctica y el ejercicio que desempeñe como Docente, pero el estudiante????? en una clase de guitarra por imitación??????

Ana C. Losada
Maestra en Música UNAB
Compositora
Lic. educación Preescolar

Ruth Nayibe Cardenas dijo...

Estoy de acuerdo con la maestra Ana Losada. Un maestro se hace con la práctica. Es interesante ver cómo se ha analizado la situación que se vive en Colombia frente a la Educación Musical. Los cuestionamientos que nos surgen a los docentes que impartimos en los programas de educaciòn musical relacionados con la música y la enseñanza musical. Pienso que es el momento de evidenciar todas esas críticas que se tienen y volcarlas de algún modo hacia los entes que pueden generar cambios directos sobre la misma. Esto tambièn requiere mimarnos como maestros y cuestionar nuestro desempeño frente a nuestros educandos, revisar nuestros métodos de enseñanza. pues no hay que olvidar que el primer aprendizaje es por imitaciòn.