domingo, diciembre 02, 2007

La Música en Venezuela durante el siglo XX: Escuela de Santa Capilla, Autores Independientes y Autores de la Post-Modernidad

Escuela de Santa Capilla
Desde 1940 hasta el año 1964 dominaron la escena musical caraqueña los músicos de la llamada Escuela de Santa Capilla, es decir, los que realizaron estudios en la hoy llamada Escuela José Ángel Lamas, ubicada justamente en la caraqueña esquina de Santa Capilla y que fueron discípulos de Vicente Emilio Sojo (Tortolero, s.f.)
Con estos compositores el Nacionalismo musical venezolana alcanza su máxima expresión. Son artistas de gran sensibilidad social y fieles a los valores espirituales de su pueblo. La elevada calidad que ha dado a sus composiciones una reconocida universalidad, nunca entró en conflicto con el gusto popular del venezolano. Como la música de los compositores de la Escuela de Chacao, las creaciones de los músicos de la Escuela de Santa Capilla han alcanzado gran popularidad, llegando a arraigarse en el recuerdo como rico patrimonio espiritual de la nación (ob.cit.).
Los músicos más relevantes de la mencionada Escuela son:
Antonio Estévez (Calabozo, Edo. Guárico, 1916 - Caracas, 1988)
Ángel Sauce (Caracas, 1911 - 1995).
Evencio Castellanos (Cúa, Edo. Miranda, 1915 - Caracas, 1984)
Antonio José Ramos (Carúpano, Edo. Sucre, 1901)
Víctor Guillermo Ramos (Cúa, Edo. Miranda, 1911)
Inocente Carreño (Porlamar, Edo. Nueva Esparta, 1919)
Gonzalo Castelanos (Canoabo, Edo. Carabobo, 1926)
Antonio Lauro (Ciudad Bolívar, Edo. Bolívar, 1917 - Caracas, 1986)
Carlos Enrique Figueredo (Tocuyito, Edo. Carabobo, 1910 - 1986)
Moisés Moleiro (Zaraza, Edo. Guárico, 1904 - Caracas, 1979)
Luis Felipe Ramón y Rivera (San Cristóbal, 1913 - Caracas, 1993)
José Clemente Laya (Caracas, 1913 - Maracay, Edo. Aragua, 1981)
Blanca Estrella Veroes de Méscoli (San Felipe, Edo. Yaracuy, 1913 - Caracas, 1987)
A mediados de los años sesenta se puede hablar de otra nueva generación de compositores posterior a la antes mencionada y también formados en Santa Capilla. Así, tenemos nombres como José Antonio Abreu (1939), Alba Quintanilla (1944), Francisco Rodrigo (1938), Luis Morales Bance (1945) y Federico Ruiz (1948), entre otros.

Autores Independientes

En el transcurso de la historia musical venezolana, al hablar de la Escuela de Santa Capilla, iniciamos el siglo XX. Entre los autores independientes de este período sobresalen, como ya se había mencionado anteriormente al hablar sobre la historia del valse en Venezuela los valses de Pedro Elías Gutiérrez (1870-1954), conocido por su joropo "Alma Llanera" de la zarzuela del mismo nombre, Francisco de Paula Aguirre, autor del popular "Dama Antañona", Federico Vollmer (1834-1901) y su "Jarro Mocho", Augusto Brandt (1892-1941), Simón Wohnsiedler, y Laudelino Mejías con su "Conticinio", entre otros (Rugeles, 2001).
Asimismo, encontramos otros compositores que, si bien no fueron alumnos de Sojo en Santa Capilla, tuvieron un papel importante en el desarrollo de dicha etapa del movimiento musical venezolano a inicios del siglo XX: Prudencio Esaa, Eduardo Plaza (1911-1980), Rházes Hernández López (1918-1991), Luis Felipe Ramón y Rivera (1913-1993) e Isabel Aretz (1909), entre otros (ob.cit.)

Autores de la Post-Modernidad

Para Rugeles (2001) el estreno en 1961 de la obra "Casualismos" de Rházes Hernández López marca el inicio en Venezuela de la así llamada "vanguardia musical". Dicha obra se basa en un libre juego de los elementos de la música dodecafónica: tratamiento atemático de la forma, ausencia de todo sentido descriptivo, anecdótico o esquemático y de sentimentalismo melódico o armónico, búsqueda de la sonoridad totalmente pura. En este sentido, esta pieza marca la primera intención en Venezuela de utilizar procedimientos nuevos de composición de técnicas que ya se venían practicando desde comienzos del siglo en Europa.
En 1965, por iniciativa del Dr. Inocente Palacios, se crea el Estudio de Fonología Musical del INCIBA. Allí, Alfredo Del Mónaco (1938) produjo sus primeras obras electroacústicas: "Cromofonías I" (1967) y "Estudio Electrónico I" (1968).
En 1966 se realizó el III Festival Interamericano de Música, en el cual muchas de las obras participantes manifestaban el aprovechamiento de técnicas vanguardistas y concepciones formales que no habían sido abordadas por la "Escuela de Santa Capilla", hecho que provocó rechazo por parte de muchos.
A partir de 1968 se residencia en Caracas el compositor greco-venezolano Yannis Ioannidis (1938), quien logró reunir en torno suyo un grupo de jóvenes estudiantes de composición. Ioannidis traía consigo una estimulante y valiosa información sobre las técnicas y estéticas europeas de vanguardia. Su posición ante la música, que implicaba un compromiso intelectual y filosófico respecto a la creación artística y su repercusión social, abrió un panorama nuevo en la música venezolana. Su clase de composición no se limitaba tan sólo a la parte musical sino que abordaba temas de cultura general que abrieron de forma única los horizontes y las perspectivas de sus jóvenes alumnos.
Entre los autores que estudiaron composición con Ioannidis se encuentran Federico Ruiz (1948), Emilio Mendoza (1953), Servio Tulio Marín (1947), Alfredo Marcano Adrianza (1953), Ricardo Teruel (1956), Carlos Duarte (1957), Paul Desenne (1959) y Alfredo Rugeles (1949).
Después de Ioannidis, en 1974 llega a Venezuela el compositor uruguayo Antonio Mastrogiovanni (1936) quién reunió a su alrededor a un nuevo grupo de estudiantes de composición. Su actividad de enseñanza se desarrolló en el Conservatorio Juan José Landaeta y logró graduar a cinco jóvenes con el título de Maestro Compositor en 1987: Juan Francisco Sans (1961), Miguel Astor (1958), Víctor Varela (1955) y Juan de Dios López (1962) entre ellos.
Es Juan Francisco Sans quien a partir de 1988 sustituye a Mastrogiovanni en la Cátedra de Composición del Conservatorio Landaeta y entre los egresados de su clase debemos mencionar a los jóvenes compositores: Roberto Cedeño (1965), Fidel Rodríguez (1961) y Josefina Benedetti (1953).
Las nuevas generaciones de compositores se han venido formando con varios maestros quienes han asumido el rol de profesores de composición en diversas instituciones caraqueñas, como el Iudem (Instituto Universitario de Estudios Musicales), a cargo de compositores como Blas Emilio Atehortúa, Beatriz Bilbao, Federico Ruiz y Ricardo Teruel; la Cátedra de Composición Antonio Estévez a cargo del maestro Juan Carlos Núñez y la recién creada Maestría en Composición de la Universidad Simón Bolívar a cargo de los compositores Diana Arismendi, Adina Izarra y Emilio Mendoza.
Igualmente, es importante destacar la enseñanza privada y de cursos especiales en la Maestría de la Universidad Central de Venezuela que ha dictado el maestro Alfredo Del Mónaco. Los nuevos nombres que comienzan a destacarse son: Luis Alejandro Álvarez, Leonidas De Santiago, Wilmer Flores, Tito Nava, Albert Hernández, Ryan Revoredo, Harold Vargas e Icli Zitella, entre otros.
Por otra parte, Rugeles (2001) hace mención de compositores que se han destacado en el medio artístico venezolano y que por alguna u otra razón no pertenecen a ninguna de las escuelas mencionadas, aunque quizás hayan tenido algún contacto esporádico con ellas, o bien su formación ha sido directamente realizada fuera de Venezuela, en Latinoamérica, en los Estados Unidos de Norteamérica o en Europa. Así, tenemos nombres como Alfredo Del Mónaco (1938), Diógenes Rivas (1942), Juan Carlos Núñez (1947), Gustavo Matamoros (1957), Adina Izarra (1959), Álvaro Cordero (1954), Eduardo Kusnir (1939), Julio D’Escriván (1960), Beatriz Bilbao (1951), Ricardo Lorenz-Abreu (1961), Alonso Toro (1963), Mercedes Otero (1953), Jacky Schreiber (1961), Diana Arismendi (1962), Manuel Sosa, Alfonso Tenreiro (1976), Efraín Amaya, Marianela Machado, Arcángel Castillo (1959) y Diego Silva (1954) entre otros.


REFERENCIAS

Rugeles, A. (2001) La relación entre la música venezolana contemporánea de concierto y la música popular y folclórica.

Tortolero, N. (s.f.) Compositores Venezolanos.


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1 comentario:

Eurídice Wagner dijo...

Y un antecedente importantísimo de lo que mencionas es la Escuela de Chacao, creada por el Padre Sojo, tío de nuestro Libertador, ya que fue el inicio formal de la formación de músicos venezolanos. De allí salieron grandes músicos, como Juan manuel Olivares, José Angel Lamas, José Francisco Velázquez y otros y solo te estoy hablando de la primera generación.

Eurídice Wagner
www.musicayotrostemas.blogspot.com