domingo, diciembre 30, 2007

Inicios y Directores del Movimiento Orquestal Venezolano

Orquesta Sinfónica de Venezuela

Con la disolución en Enero de 1929 de la Unión Filarmónica Nacional, orquesta inmediatamente antecesora de la nuestra que no llegó a cumplir los siete años y que fue el primer intento musical académico en Venezuela, un grupo de 26 ilustres músicos, profesionales unos, aficionados otros, se reunió por convocatoria del maestro Vicente Emilio Sojo, reconocido pedagogo y factor aglutinante de la incipiente agrupación (Orquesta Sinfónica Venezuela [O.S.V.], 2007).
Dicha reunión se llevó a cabo el 15 de Enero de 1930 en la Escuela de Música y Declamación de la Academia de Bellas Artes de Caracas (hoy Escuela de Música José Ángel Lamas) para establecer los cimientos de la que habría de ser la institución más firme creada en toda la historia musical de Venezuela hasta esa fecha.
Ante todas las adversidades sociales, económicas, logísticas, técnicas y personales, la orquesta celebró su primera presentación, pública el 24 de junio de 1930, dedicada, según rezaba el programa de mano, a: “…los altos funcionarios del Estado, a los artistas, literatos y a la muy culta sociedad caraqueña…” (ob.cit.).
No es sino hasta el año de 1947 que el Gobierno nacional le otorga apoyo oficial permanente. Desde ese momento, se da a la tarea de presentar en sus conciertos lo más destacado de la música, tanto nacional como internacional. Igualmente realiza giras por diversos países latinoamericanos, recibiendo innumerables elogios por parte de la crítica especializada y dejando el nombre de Venezuela como uno de los países de más alta cultura musical en el continente hispanoamericano (Martínez Navarro, 2006).
La agitada y vigorosa actividad siempre actualizada que se mantiene ininterrumpida desde sus inicios en 1930, ha generado reacciones, positivas no solo en el público asistente a los conciertos sino también en personalidades musicales, intelectuales y políticas de relevancia histórica, y ha llevado a la institución a ser merecedora de grandes reconocimientos, entre los cuales el más importante es haber sido declarada en 1980
“Patrimonio Artístico de la Nación” (O.S.V., 2007).
Durante su larga trayectoria muchos han sido los escenarios en los cuales la OSV se ha dejado oír, y bien vale la pena nombrar algunos de ellos que por cosas del destino le ha tocado a esta importante institución darlos a conocer, tal es el caso del Teatro Nacional de Caracas, el Teatro Municipal de Caracas, la Concha Acústica de Bello Monte, el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela y el Poliedro de Caracas (ob.cit.).
Del mismo modo, los más afamados artistas venezolanos han colaborado estrechamente con la Orquesta. El podio ha estado bajo las certeras batutas de: Ángel Sauce, Inocente Carreño, Evencio castellanos, Antonio Estévez y Gonzalo Castellanos Yumar, quienes además han estrenado sus composiciones con la Orquesta. Es innumerable la larga lista de compositores que han estrenado sus obras, y entre ellos los que podemos mencionar se encuentran: Vicente Emilio Sojo, Blanca Estrella de Méscoli, José Antonio Abreu, Nelly Mele Lara, Alfredo del Mónaco, sólo por nombrar algunos (Martínez Navarro, 2006).
En la década de los sesenta y comienzos de los setenta, el Maestro Pedro Antonio Ríos-Reyna, entonces presidente de la sociedad, hizo gestiones para conseguir un teatro propio para que la orquesta realizara sin contratiempos sus ensayos y conciertos regulares. Estando en estas diligencias, la muerte sorprendió al Maestro, pero la semilla de su sueño y el de la orquesta germinó, y el 19 de abril de 1983, en el marco de un emotivo concierto, la O.S.V. inauguró su sede permanente, la Sala Ríos-Reyna, y con ella, uno de los teatros de mayor relevancia y majestuosidad de América: El Teatro Teresa Carreño.
La labor didáctica y divulgativa de la orquesta ha sido fundamental y decisiva en la formación musical del pueblo venezolano. Su incesante afán de renovación y perfeccionamiento es puesto de manifiesto en cada concierto que realiza, y continúa ocupando el primer lugar entre las orquestas sinfónicas del país, así como una posición destacable entre las principales de América Latina (ob.cit.).

Las Orquestas Sinfónicas Juveniles

No cabe duda de que una de las iniciativas que han cambiado el quehacer musical venezolano, y que ha consolidado de una manera categórica y rotunda el panorama musical en Venezuela, ha sido la creación a lo largo y ancho del país de las orquestas sinfónicas juveniles por el maestro Dr. José Antonio Abreu, quien en 1974 decide crear y dirigir una orquesta juvenil con alumnos provenientes de diversas escuelas de música caraqueñas, contando con la colaboración del maestro Ángel Sauce, director de la escuela de música Juan José Landaeta, ubicada en Caracas (Martínez Navarro, 2006)
Todo este esfuerzo desembocará en 1975 en la creación de una institución privada sin fines de lucro: la Sociedad Civil orquesta Nacional Juvenil “Juan José Landaeta”, con objetivos bien específicos en lo que se refiere a la formación y entrenamiento orquestal. Este mismo año de 1975 se crearán dos orquestas juveniles adicionales; la de Maracay y la de Barquisimeto, primeras de lo que llegaría a ser una extensa red de orquestas juveniles en todo el país.
Ya para 1976 contaba con una sede permanente ubicada en el Complejo Cultural Teresa Carreño, la sala José Félix Ribas.
Pronto las orquestas comenzarán a ofrecer conciertos en todo el país y se convierten en un poderoso imán de atracción de numerosos jóvenes; la Orquesta ampliará entonces sus funciones y comenzará a ofrecer formación teórica a sus nuevos integrantes (ob.cit.)
En 1979 el Gobierno venezolano, advirtiendo la obra trascendental llevada a cabo por la orquesta, crea la Fundación del Estado para la Orquesta Nacional Juvenil de Venezuela (FESNOJIV), a fin de garantizar la continuidad y protección económica de la Sociedad Civil y de capacitar, dirigir y evaluar los recursos humanos requeridos para la ejecución de los programas proyectados por ella (ob.cit.)
Ese mismo año, la UNESCO acuerda brindarle a la institución, durante tres años, asistencia técnica docente para el desarrollo de varios programas, presentando un elogioso informe final sobre los logros obtenidos. Esto será seguido en 1982 por una resolución de la OEA que aprueba un Proyecto Multinacional de Extensión Latinoamericana y del Caribe del modelo de educación musical creado por la Orquesta Nacional Juvenil de Venezuela.
Treinta años más tarde, la orquesta contaba con 300 núcleos orquestales, un conservatorio, un colegio musical, un Instituto Universitario de Estudios Musicales, dos Escuelas, talleres de Luthería, un Centro Audiovisual Nacional y un Taller de Fonología.
Los núcleos orquestales son creados en comunidades, en donde los jóvenes expresan interés por reunirse en torno a la actividad musical académica, sin distinción de edades, que van desde los cuatro años en adelante. Casi todos los núcleos cuentan con una coral infantil y juvenil (Martínez Navarro, 2006)

Orquesta Típica Nacional

Creada en 1953 por Luís Felipe Ramón y Rivera, la Orquesta Típica Nacional es un colectivo artístico que se fundó con la finalidad de promover el rescate y la difusión de la música popular y folclórica del país (Analítica.com, 2006).
Como pionera de las orquestas en su género ha trascendido esos valores iniciales al fomentar la incorporación del producto artístico de los creadores, convirtiéndose en el vehículo para mantener a la población en contacto con la riqueza de nuestro acervo musical.
Tiene una dotación instrumental que casa a la perfección lo sinfónico con lo típico. Así, confluyen en su sección de cuerdas el cuatro y la mandolina con los violines y el cello, e incorpora además flauta, clarinete y oboe al mismo tiempo que maracas, mandolas y guitarras lo cual garantiza el “color” característico de lo criollo en sus ejecuciones (ob.cit.).
Su trayectoria le ha merecido los más importantes reconocimientos dentro y fuera del territorio nacional, por su afán en divulgar de la mejor manera posible los valores musicales propios. Cuenta con una recopilación de más de mil composiciones populares urbanas y aires folclóricos, todos cuidadosamente instrumentados para conservar los elementos fundamentales de sus originales.
Ofrece un variado repertorio que evidencia su versatilidad, al interpretar las diferentes formas rítmicas de nuestro cancionero, provenientes y representativas de las distintas zonas del país.
Además, desarrolla un trabajo pedagógico, de investigación y difusión que está plasmado en una veintena de ediciones discográficas así como en su importante archivo musical que sirve de consulta a numerosas agrupaciones y músicos del país.
Poseedor de una amplia trayectoria artística como ejecutante de flauta, el maestro Juan Durán dirige la OTN desde 1967. Fue invitado a participar en ella por el mismo Luís Felipe Ramón y Rivera, su director fundador y es el único integrante que aún se mantiene en sus filas desde su creación (Analítica.com, 2006).

Orquesta Filarmónica Nacional

La Fundación Orquesta Filarmónica Nacional fue creada el 22 de julio del año 1987 con la misión de fortalecer la identidad musical nacional, además de enaltecer y difundir la obra musical, docente y ciudadana del Maestro Vicente Emilio Sojo. Desde su creación, la Orquesta Filarmónica se ha avocado a interpretar obras de compositores venezolanos, tanto de los consagrados como de los noveles, así como obras latinoamericanas y de los compositores universales (Orquesta Filarmónica Nacional, s.f.).
En la Filarmónica han pasado solistas, compositores, cantantes, y en realidad se han desarrollado músicos muy importantes. Es el caso de un violinista de excelencia como lo es el maestro Alexis Cárdenas, quien empezó en las filas de la Orquesta, al igual que William Naranjo, actual primer violín concertino de la Orquesta Municipal entre otros. Han interpretado a los grandes de la música clásica, desde Mozart, Beethoven, Brahms, hasta Chaikovski.
La Fundación Orquesta Filarmónica Nacional tiene como misión fortalecer la identidad musical nacional, además de enaltecer y difundir la obra musical, docente y ciudadana del Maestro Vicente Emilio Sojo. Así como, ejecutar con alto grado de excelencia, esencialmente la música sinfónica venezolana y latinoamericana para que sea escuchada por los más diversos públicos.
La dirección de la orquesta está bajo la responsabilidad del maestro Pablo Castellanos. (ob. cit.).

Orquesta Municipal de Caracas

El domingo 24 de febrero de 1980 a las seis de la tarde, en el Teatro Municipal de Caracas, la OSMC ofreció su primer concierto y desde aquel momento la agrupación ha desarrollado una actividad incesante que le ha permitido cumplir, exitosamente, su misión de formación y divulgación musical (Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas, 2007)
Desde 1980, la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas ha consolidado su compromiso de ofrecer a la comunidad caraqueña, a la de todo el país y hasta allende sus fronteras, una programación musical amplia y de gran versatilidad, con el propósito de difundir los valores musicales universales de todos los tiempos. Es por ello que la Orquesta ha desarrollado una vigorosa actividad orientada a cubrir las expectativas y exigencias de todos los públicos.
Esta presencia constante en la escena musical venezolana se ha hecho patente a través de los eventos que semana a semana se realizan en las más importantes salas y espacios públicos de la capital, y mediante una amplia gama de actividades de carácter formativo dirigidas a niños, jóvenes y nuevo público.
La Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas se ha esmerado en la variedad y heterogeneidad de su programación, tomando como bandera la promoción de los compositores del continente y de las tendencias musicales de la contemporaneidad. Igualmente, ofrece su plataforma técnica y profesional para contribuir a la formación de jóvenes talentos venezolanos, y comparte sus escenarios con figuras consagradas del ámbito artístico venezolano e internacional (Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas, 2007)
La creación de la Orquesta Sinfónica Municipal, primer gran ensamble instrumental propio de la ciudad de Caracas, es –en una perspectiva histórica– la culminación de varios siglos de actividad musical que tuvieron como epicentro la ciudad capital. Este evento configura, a la vez, la apertura de una nueva etapa, cónsona con la rica y variada actividad musical –en constante expansión y crecimiento- que caracteriza a la nueva década en Venezuela”. Esta frase apareció plasmada en el programa de mano del concierto con el que la OSMC inauguró su actividad artística en febrero de 1980.
La iniciativa de la creación de la Sinfónica Municipal tuvo su origen, en un principio, en la Comisión de Cultura del Concejo Municipal del Distrito Federal. Las primeras audiciones para la selección de los músicos se efectuaron en Caracas, en febrero de 1979, con un jurado integrado por los profesores Eduardo Rahn, Emil Friedman, Eric Colón y George Branson Gray. Posteriormente los profesores Juan Carlos Núñez y Franklin Choset llevaron a cabo audiciones en el exterior a fin de completar el plantel de músicos.
El inicio de las primeras sesiones de trabajo y ensamblaje de instrumentos tuvo lugar en octubre de 1979. Para esta tarea fue contratado el maestro Shalon Ronley-Riklis, director adjunto a Zubin Metha en la Filarmónica de Israel. En esta época, el Teatro Municipal había sido ya establecido como sede oficial de la Orquesta.
Desde sus inicios, la Dirección Artística de la OSMC ha estado a cargo de directores venezolanos, quienes gracias a su talento y a una visión integral sobre el funcionamiento de las agrupaciones orquestales y del ámbito sinfónico nacional, realizaron importantes aportes al desarrollo y proyección de la OSMC como una de las principales orquestas sinfónicas del país.
En sus primeros años, Juan Carlos Núñez, Alfredo del Mónaco, Telésforo Naranjo y Alfredo Rugeles, ocuparon la Dirección Artística de la OSMC. Sin embargo, fue el maestro Carlos Riazuelo, el director de mayor trayectoria dentro de la Sinfónica Municipal, con una permanencia de más de quince años.
Durante este significativo período de tiempo, Riazuelo acompañó a la OSMC en su intensa y exhaustiva labor de divulgación de la actividad sinfónica y operística, logrando su consolidación como una de las orquestas más versátiles y activas del medio sinfónico nacional.
Actualmente, la conducción musical de la OSMC está en las manos del experimentado director venezolano Rodolfo Saglimbeni, reconocida figura del ámbito sinfónico nacional y de una consolidada trayectoria artística. Desde su incorporación, el maestro Saglimbeni ha otorgado un renovado impulso a la actividad musical de la OSMC, preocupándose por crear un vínculo más cercano con el público (Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas, 2007)


Referencias

Anaítica.com Venezuela (2006) La Orquesta Típica Nacional celebra su 53 Aniversario. [Consulta: 2007, diciembre 27]

Martínez Navarro, Y. (2006) Pinceladas Musicales. Caracas: El Sapo y la Rana.

Montilla, O. (2007) Las autenticas y originales “Manos Blancas”, las que asombran y enorgullecen a nuestra Patria. . [Consulta: 2007, diciembre 26]

Orquesta Filarmónica Nacional (s.f.) Fundación Orquesta Filarmónica Nacional. [Consulta: 2007, diciembre 30]

Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas (2007) Historia. [Consulta: 2007, diciembre 30]

Orquesta Sinfónica Venezuela (2007) Historia de la O.S.V. [Consulta: 2007, diciembre 28]

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