martes, noviembre 27, 2007

Influencia de la música en el desarrollo personal

Por :Vanesa Cordantonopulos
Este artículo fue elaborado a partir de la experiencia de más de diez años en la enseñanza, más de quince en la música, muchos estudios e investigaciones realizados y un punto de vista de alumna, de profesora y de músico.
Muchas de las apreciaciones son personales y no se aplican a conceptos o reglas generales.
A lo largo de toda la historia del hombre, la música lo acompañó en todas sus manifestaciones formando parte de la cultura de cada pueblo, civilización o sociedad. Su importancia se manifiesta desde el momento en que estuvo presente tanto en aspectos religiosos como sociales. En la Antigüedad, mucho antes de que la escritura musical comenzara a codificarse, los pueblos custodiaban celosamente sus propios ritos musicales, danzas y ejecuciones de instrumentos. Todo lo que pertenecía a cada cultura era transmitido de generación en generación como parte de la identidad de los pueblos.
Desde sus comienzos, aunque tuviera mayor cantidad de elementos rítmicos, la música fue una expresión de necesidades en todos los planos personales: los ritos o las ejecuciones podían dirigirse a la fertilidad de la mujer, a las tristezas por diversas pérdidas personales, a la guerra, a diferentes festejos o ruegos, fines supuestamente medicinales, etc.
Actualmente la música y el arte no pertenecen a la categoría de estudios básicos como la matemática y la lectura, y sin embargo son muy importantes para la formación de los individuos. A través de siglos de estudio que nos proporcionan métodos más ordenados y codificados, llegamos a obtener básicamente los mismos beneficios que en las primeras manifestaciones del hombre: en el plano intelectual, en el de la salud (orgánicos o anímicos), en los sociales o en los educativos.
El mejor ejemplo que se puede citar es la Musicoterapia, profesión que usa la música para mejorar diferentes aspectos del ser humano que pueden ser físicos, psicológicos, intelectuales, de comunicación, o educativos. Entre otras aplicaciones, la Musicoterapia trata problemas de estrés, de estimulación de la creatividad o concentración, exploración de los sentimientos propios o de comunicación, e incluso trastornos profundos de desarrollo como autismo y deficiencia mental, tanto en niños como en adultos.
La música se puede observar como un conjunto de sonidos combinados entre sí, y limitarnos a hablar sólo de la teoría, o se puede ver también como el lenguaje de los sentimientos. Las vibraciones que producen los sonidos son las generadoras de la energía que captamos. En este sentido se entiende la asociación interna que realiza cada persona (músico o no), a través del órgano auditivo que las capta y transformándolas en otro tipo de vibraciones que afectan no sólo al cuerpo sino al sistema emocional. Uno de los ejemplos que se puede mencionar es el efecto que tiene la música durante el embarazo: antes de conocer el lenguaje de las palabras o el concepto del sonido, a través del placer o la relajación que le produce a su madre y con una respuesta inconsciente, el bebé capta las vibraciones que van a quedar asociadas a los momentos en que las recibe. Después de nacido, y con un mecanismo inconsciente, la misma música le provocará una sensación similar a la de ese instante y volverá a relajarlo.
Como la música es un arte abstracto tiene efectos muy distintos y totalmente subjetivos. Al igual que una pintura abstracta que genera diferentes imágenes en dos individuos, un mismo tema puede provocar sensaciones opuestas. Desde el punto de vista psicológico, cada persona puede buscar determinados géneros a escuchar en función a su personalidad o a su estado anímico momentáneo. Los mensajes subliminales que traduce cada individuo en su cerebro, son totalmente subjetivos. Cada personalidad siente atracción por un tema o estilo, y a través de diversos mecanismos la audición se conecta con otros sectores del cerebro generando imágenes, olores y recuerdos, dependiendo del grado de sensibilidad y captación de cada uno.
Es muy fuerte lo que puede plasmar la música cerebralmente. Si coincidiera con un momento específico de la vida de cualquier persona, una determinada música podría llegar a representar hasta algunas estaciones del año con sus respectivos olores. Es decir que un tema podría resultar “abrigado” o invernal, y esto no estaría evaluando ni la forma de composición ni alguno de los aspectos teóricos de la música. El mecanismo es similar a la música de película: al acompañar una escena simultáneamente, está puesta al servicio de una ambientación o de un clima, y grabará la imagen en la memoria. Fuera de la película la música nos reproducirá la escena perfectamente. Si el tema escuchado se asoció a un momento especial del año que puede representar alguna emoción para la persona, las sensaciones se recordarán al escuchar el tema nuevamente. Esto se debe a que la audición forma parte del sistema sensitivo y se conecta con diversos sectores del cerebro. Desde un punto de vista menos científico, la música pasa a través de la audición hasta llegar de alguna forma al alma.
Los beneficios también pueden pasar por otros planos. Hay muchos estudios realizados que arrojan como resultado el aumento en la capacidad de estudio en alumnos que reciben el estímulo de la instrucción musical desde pequeños. Les induce una tensión mental ventajosa para otras áreas de aprendizaje, y si bien es cierto que la música en la enseñanza no resuelve los problemas educativos de cada país, la concentración y la capacidad cerebral tienen mayor rendimiento.
El contacto musical desde pequeños es independiente a que ejecuten un instrumento. La música de todas formas puede participar directamente en la formación de cada individuo, desarrollando la creatividad, la comunicación, o mejorando su calidad de vida.
El concepto que se maneja comúnmente es la relación entre la concentración y la música tranquila o equilibrada, y sin embargo algunos necesitan estudiar mientras escuchan heavy metal, y otros en silencio. El estado cerebral de equilibrio o de permanente inseguridad marcará la tendencia, de manera que la respuesta la tendrá cada uno internamente.
Sin querer caer en lugares comunes, podemos afirmar que la música es el lenguaje universal, y como todo lo que representa arte, no necesita palabras para llegar a todas partes del mundo. En las personas con problemas de comunicación, la música muchas veces se transforma en el medio de expresión y de conexión con todo lo que interiormente representan los problemas para relacionarse con los demás. En estos casos es sinónimo de desahogo, ya que evita tener que recurrir a las palabras, y en otros, la expresión a través del instrumento tiene la “fluidez” y la soltura que no tiene su diálogo.
La música no cura en forma directa a los individuos; químicamente no actúa dentro del organismo como una droga, pero es sumamente importante en el desarrollo personal, simplemente porque posee el poder de desencadenar todo tipo de estimulaciones altamente eficaces, que generen bienestar en muchos planos: anímicamente ayuda a mejorar el estrés o muchos procesos de angustia, mientras que en el plano intelectual incentiva la creatividad, la concentración y el rendimiento, entre otras cosas, fortaleciéndonos físicamente. En otro orden de cosas, se presenta como un arma sumamente interesante, utilizada como medio de comunicación.

Bibliografía consultada:
Investigaciones realizadas en Irvine y Los Ángeles (Estados Unidos) sobre la influencia de la música en el desarrollo intelectual de niños de tres y seis años (noviembre de 1996).
Bruscia, KE. Defining Music Therapy, NH: Barcelona Publishers, 1998
Estudios realizados por varias universidades de sicología de Argentina.

Tomado de:Periódico Domine Cultural 2005 © Copyright Periodico Domine Cultural, inc. Todos los Derechos Reservados.

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3 comentarios:

Eurídice Wagner dijo...

Estoy totalmente de acuerdo, es bien cierto que la música es un lenguaje universal, pues por ejemplo, un músico puede expresar sus emociones mediante su instrumento sin necesidad de palabras. La música no solo beneficia a la madre sino al bebé en el sentido de que le ayuda a desarrollar más rápido su oído. Eso de que a algunos le resulta el heavy metal y otros una música suave para la concentración depende ya de cada quién, a mi particularmente me funciona´más la música romántica. La música es curativa, ya que tiene un efecto calmante natural y muchas veces basta escucharla para recuperar las ganas de vivir cuando nos sentimos mal. Es cierto que intelectualmente nos favorece, fíjate en el efecto Mozart. También considero esencial la formación musical de los niños, es algo que nunca debe dejarse de lado

www.musicayotrostemas.blogspot.com

Anónimo dijo...

en mi opinión me parece que la música si puede cambiar los problemas educativos de los países ya que la música puede transformar y, trascender en la sociedad.Por medio de la música se puede enseñar valores los cuales permitan crear en los seres humanos la constancia, perseverancia, responsabilidad,la creatividad, la convivencia, tolerancia, dedicación entre otros. Está disciplina permitira a la sociedad producir cambios significativos en la conducta del individuo.

Miguel dijo...

Estoy de acuerdo en parte con la segunda opinión. Puede ayudar en los problemas educativos del país, pero no puede resolver el sistema educativo.
Ejemplo: Venezuela