sábado, septiembre 15, 2007

Onda Triste

Hoy se nos fue el Maestro Aldemaro Romero.

Después de mi padre, es el músico venezolano que más he admirado. Ha sido para mí fuente de motivación, por lo que comenzó a ser (y hacer) como músico aún sin cursar estudios formales de música en un conservatorio.
Es una noticia que me llena de mucha tristeza, por la partida de uno de nuestros más grandes valuartes musicales. Nos queda seguir su senda, innovando, dejando muy en alto el nombre de Venezuela en todas partes, viviendo por y para la música, pero a la vez sin ser ajeno a la realidad integral de nuestro entorno social.
“La marca que deja un hombre en la tierra está marcada por hechos y legados, no por biografías vacías que se pierden en los libros de historia”. Así definió, quizá sin saberlo entonces, Aldemaro Romero lo que debía ser su paso a la posteridad.
Imposible que circunstancias como haber nacido en 1928 en Valencia; aprender de oído, gracias a la influencia de su padre músico, a tocar el piano y la guitarra; tener la decisión, con tan sólo 13 años de edad de radicarse en la capital buscando un destino mejor; inscribirse en una escuela de música para lograrlo, no sean importantes.
Aldemaro Romero fue el músico venezolano más completo (además de pianista era compositor, arreglista, director de orquesta, columnista y hasta locutor); fundó la Filarmónica de Caracas; se convirtió en senador de la República; era el invitado infaltable en cuanto homenaje y reunión de amigos se pensó y le dio otra dimensión a la música venezolana a través de la Onda Nueva, atreviéndose a fundir el sonido de joropo con el del jazz y hasta el bossa-nova en una época en que muchos, al principio, lo vieron como loco, pero que después lo aplaudían de pie.
Dirigió varias orquestas internacionales, se codeó con importantes figuras del canto y de la música hasta unirse con jóvenes talentos que desearon redimensionar su música y que, sin problemas, él les brindó su ayuda.
Todo eso, y lo que falta por contar, fue importante. Pero él prefirió que fueran esos hechos los que hablaran por él.

Por: Carmela Longo. Últimas Noticias, 16-09-2007.

En 1950 viajó a Nueva York para acompañar a Alfredo Sadel, y al año siguiente contratado como arreglista de la compañía de discos RCA de Nueva York. Romero editó esa firma su primer disco, Dinner in Caracas, que batió récords de venta en América. Mi papá lo tiene en LP, el cual yo pasé a CD, y para mí es una joya.
En el 2003 grabó dos de sus temas: De Conde a Principal y Dos Golondrinas/Catuche con la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas, en su CD Música para una Ciudad.

En el siguiente video, Quinta Anauco, con María Rivas y la Orquesta Sinfónica del Estado Mérida.


Su amigo el oboista Jaime Martínez dijo:
“Aldemaro fue señalado y criticado constantemente por los académicos por ser un músico popular que con mucho esfuerzo pudo estudiar por su cuenta y llegar a convertirse en el primer compositor popular que derribó el muro de la academia”.
Por eso y mucho más: Gracias, Maestro.

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1 comentario:

Lycette Scott dijo...

La muerte de Aldemaro fue sin duda una grán perdida para todos...que tristeza