domingo, julio 29, 2007

La Voz de tu Voz

Si la voz tuviera “voz propia”, tal vez lo primero que haría sería reclamar. Reclamar sobre los maltratos que ha sufrido, paradójicamente “callada”, a pesar de que gracias a ella nos comunicamos más que por ningún otro medio.
Pero ¿A quiénes corresponde el cuidado de su voz? ¿A los cantantes y oradores? ¿Profesores, locutores, aeromozas…? Bueno, tal vez a los profesionales cuya herramienta principal de trabajo es la voz les corresponde un cuidado especial o más delicado, pero ¡el cuidado de la voz corresponde a todos! Es por eso que se hace necesario tener presente (todos, siempre) las normas básicas de higiene para cuidar nuestra voz, para lo cual es necesario conocer un poco sobre el aparato fonador.
La voz es el resultado del funcionamiento del aparato fonador, y como tal es el producto del cuerpo humano; por lo tanto lo fundamental para su cuidado comienza en la persona misma. No es sencillo definir un aparato fonador como tal, puesto que es conformado por partes funcionales del aparato respiratorio, digestivo, sistema óseo, muscular, etc. pero fundamentalmente consta de la glotis, los pulmones y los resonadores.
La glotis, un verdadero instrumento musical, ya que las cuerdas vocales son las que producen el sonido de la voz, con su movimiento vibratorio al paso del aire que viene de los pulmones.
Los pulmones, a manera de bolsas de aire que son accionadas por el diafragma, lo cual producen la corriente de aire que hace vibrar a las cuerdas vocales y luego pasa a los resonadores.
Por último, los resonadores (faringe, laringe, boca, fosas nasales, etc) son todo el conjunto de cavidades que modifican el sonido producido por las cuerdas vocales. La emisión de la voz es un proceso humano que a pesar de cierta sencillez, producto de la familiaridad, encierra cierta complejidad, abarcando varios procesos como la respiración y la modulación de la voz, por ejemplo. Para efectos prácticos del presente trabajo se ha tratado de simplificar su estudio, ya que básicamente se pretende reflexionar sobre los cuidados de la voz.
Por ser parte del cuerpo humano, los cuidados del aparato fonador y por consiguiente la higiene de la voz debe comenzar por todo aquello que es beneficioso para el cuerpo como un todo. Es recomendable la gimnasia y toda práctica deportiva, ya que éstas incrementan y optimizan el funcionamiento del sistema cardiovascular y respiratorio, desarrollando la capacidad pulmonar. Sin embargo, quienes tienen la voz como herramienta de trabajo, deben evitar ejercicios que endurecen los músculos, tales como el boxeo y la lucha que desarrollan músculos gruesos y cortos. La natación, por ser un deporte completo, desarrolla armónicamente los músculos, la coordinación y aumenta la capacidad respiratoria.
En todo momento, ya sea en actividad deportiva o fuera de ella, la inhalación del aire siempre debe hacerse por la nariz y evitar hacerlo por la boca. La fisonomía de la nariz garantiza el acceso a nuestro organismo de un aire caliente, y naturalmente filtrado, lo cual es beneficioso para nuestras cuerdas vocales. Ahora bien, en todo momento y lugar no es beneficioso para la voz el acto de fumar, además de las múltiples consecuencias dañinas que acarrea para el organismo en general.
Otra práctica que beneficia el funcionamiento del aparato respiratorio y contribuye al cuidado de la voz son las excursiones al aire libre, ya que nos pone en contacto con un aire limpio, libre de la contaminación a la que habitualmente estamos expuestos en la ciudad y permite al organismo regenerarse con aire más puro.
Pero la necesidad de tener contacto con la naturaleza también abarca nuestra alimentación, la cual debe ser balanceada y natural. Se debe procurar evitar los alimentos que generen gases en el proceso de digestión, también los refrescos. En resumen, se recomienda una alimentación que conduzca al cuidado integral del organismo.
Sin embargo, se debe tener cuidado con el consumo de bebidas muy heladas o muy calientes; eso produce cambios drásticos de temperatura en el área circundante a las cuerdas vocales y puede causarle daños. Es aconsejable una temperatura regular, que no afecte al instrumento vocal y que permita disfrutar de las bebidas que ingerimos.
Pero dentro de las bebidas, indiferentemente de lo bien reguladas térmicamente que la podamos consumir, debe evitarse las bebidas alcohólicas. Aunque algunos cantantes e instrumentistas que ejecutan instrumentos de viento consideran, erróneamente, que el alcohol contribuye a la afinación, lo cierto es que beber incrementa la temperatura corporal, produce mayor flujo sanguíneo hacia las cuerdas vocales y esto repercute en la calidad de la fonación. Además, los efectos del consumo excesivo de alcohol en el organismo siempre serán perjudiciales, aunque de momento cause euforia y altere nuestro estado de ánimo.
Y puesto que el disfrute, las sensaciones agradables, los estados de ánimo, las emociones y todas esas reacciones que también nos caracterizan como seres humanos sensibles no están desligadas a la naturaleza de nuestro cuerpo, también es necesario aprender a dominar nuestras emociones. El dominio del cuerpo y de nuestras emociones comienza con el control de la respiración, y una manera efectiva es las prácticas de relajación. Despejando el exceso de tensión en los músculos se alcanza un estado relajado que beneficia y torna el carácter más apacible y evita las reacciones impulsivas, logrando un mayor dominio de sí mismo.
Si por alguna razón, ya sean condiciones climáticas o contacto con alergénicos, la persona se llega a enfermar de resfriado, tos o infecciones de la garganta, se deben procurar los medicamentos que contribuyan a recuperar salud, siempre bajo supervisión médica. En el caso de la tos, a pesar de ser un mecanismo de defensa que busca limpiar el aparato respiratorio, a su vez genera cansancio, tensión e irritación Las infecciones de la garganta pueden ser ocasionadas por forzar la voz, la fatiga vocal, uso de medicamentos o ingerir alimentos con componentes irritantes, lo que deja la garganta en un estado sensible y expuesto a las infecciones. En todas estas situaciones es necesario tener mayor cuidado con la voz, ya que el aparato fonador se encuentra en condiciones más vulnerables.
Por último, se recomienda hacerse un chequeo foniátrico regularmente, si usa la voz como recurso de trabajo, o con cierta frecuencia en caso contrario. Siempre la orientación profesional es beneficiosa y permite rectificar ciertas prácticas y actitudes que puedan llegar a afectar la fonación, además de detectar a tiempo cualquier anomalía que luego pudiera ocasionar mayores daños. Siguiendo éstas recomendaciones gozaremos de buena salud vocal y nuestra voz siempre tendrá suficientes razones para darnos las gracias.



Ensayo elaborado para el curso Técnica Vocal y Dirección Coral, Profa. Betty Rivera

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