domingo, abril 22, 2007

El Director

El director de una agrupación coral o una orquesta tiene la función de transmitir al público oyente el mensaje musical contenido en la partitura. Aquí entra en juego toda una serie de elementos expresivos y gestuales de los cuales se vale el director para que el escucha (y también disfruta del espectáculo visual) sienta toda la intensidad del mensaje que plasmó el compositor en la partitura, el cual es recreado por la agrupación orquestal o coral.
En concordancia con lo anteriormente dicho, el director ha de poseer sólidos conocimientos de la teoría musical para apropiarse integralmente de la partitura, pero además ha de tener la suficiente permeabilidad para dejar aflorar su sensibilidad y la de los ejecutantes, que a su vez será percibida y compartida con el público.
El director para poder asumir cabalmente su responsabilidad, ha de estar preparado tanto física como mentalmente y procurar que la agrupación bajo su responsabilidad también tenga esas condiciones; por eso la disposición física y mental, la disciplina, la atención, el buen sentido del humor, la sensibilidad y familiaridad han de ser características de un buen director. Al momento de enfrentar la tarea y colocarse al frente de la agrupación, ha de estar en la capacidad de sobreponerse al cansancio; la cualidad de saber dominar el cuerpo con su mente ha de ser bien manejada tanto por él como por su agrupación.
Para lograr óptimos resultados, el director ha de tener algunas consideraciones básicas. Por ejemplo, si se trata de una agrupación poco experimentada, ha de seleccionar un repertorio sencillo pero atractivo a la ocasión ( y sobre todo atractivo a la agrupación y al público). No debe descuidar el ensayo permanente que le garantizará la confianza y el conocimiento básico para interpretar un repertorio con seguridad.
Todo concierto es una oportunidad didáctica y pedagógica, propicia para presentar el fruto de un trabajo organizado, planificado y gratificante. La música es una profesión (un trabajo, un arte, un oficio, una ocupación, como se quiera tomar) muy serio que requiere dedicación y ensayo para alcanzar resultados de calidad interpretativa que dignifique la figura del músico. Es por eso que cada concierto o presentación es una gran responsabilidad para quienes enfrentamos a un público; la imagen de la profesión musical está en nuestras manos.
A pesar de ser principalmente auditivo, todo concierto es un espectáculo visual. Los instrumentistas o coralistas rígidos, estáticos le han ido dando paso al movimiento, la expresión, la gestualidad agradable a la vista. Además, dice mucho de una agrupación la presentación física, la uniformidad y organización al subir, permanecer y bajarse del escenario; estos detalles también son cuidados por un buen director.
El director es un líder. Ha de manejar la agrupación con gran capacidad, convicción, confianza, respeto, democracia, integración grupal, ética y profesionalismo sin descuidar la autoridad.. No es suficiente ser un buen músico, tener talento y preparación académica – musical para ser un buen director. Va más allá de un cargo que se gana por concurso. Ser director es algo que se gana con su congruencia entre la palabra y la acción, su capacidad, conocimientos, experiencia y especialmente el saber compenetrarse con la agrupación a su cargo.



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2 comentarios:

Joalfred dijo...

De verdad que el video con todo los sonidos me impacto.... Aunque a veces se pasa por alto la labor del director es claro ver que es esencial para un excelente desempeño....

Saludos!

Lycette Scott dijo...

amigo agradezco mucho este post, porque debo reconocer que muchas veces me he preguntado exactamente para qué sirve el director de la orquesta.
besos