martes, enero 30, 2007

Toma de Decisiones

El proceso de toma de decisiones.

Hodgetts (1981) citado por Brito(1985) define a la toma de decisiones como el proceso de elegir entre varias alternativas, y existen dos maneras de examinar este proceso: la prescripción y la descriptiva. La primera de ellas trata de explicar cómo se debe llevar a cabo la toma de decisiones, en tanto la segunda, se ocupa de la forma en que en realidad se toman.De una manera más sencilla, Tagliaferri (1981) citado por Brito(1985) al definir toma de decisiones la considera como el proceso de elegir un curso de acción planeado para resolver un problema, la llave del liderazgo.
El hecho de satisfacer nuestras necesidades básicas constituye una fuente de tensión y la demanda constante de tomar decisiones (individualmente o en grupo). Festinger, (1957) citado por Brito(1985) establece que por cada decisión potencial existen dos fuentes potenciales de tensión y conflicto. Primero, siempre que en la decisión haya que preferir entre varias opciones, hay un factor o más de pérdidas y ganancias que es preciso ponderar. La segunda fuente aparece después que el individuo o el grupo toma una decisión; esto obedece al hecho de enfrentarse a tener que vivir con la decisión que acaba de tomarse y de tener también que justificarlas continuamente al resto del grupo.
En una investigación que pretende dotar al profesorado de una serie de pautas y principios para facilitar la toma de decisiones, Díaz Lucena (2001) expone que actualmente no sólo se habla de una concepción formativa de la evaluación, cuyo objetivo primordial es la regulación del proceso enseñanza-aprendizaje, sino que también se concibe la evaluación bajo un modelo de adopción de decisiones.
Díaz Lucena (ídem) concuerda con Stuffebeam al firmar que este modelo de evaluación orientado hacia la toma de decisiones no se circunscribe exclusivamente a aquellas acciones o decisiones que el profesor adopta en los momentos significativos de la enseñanza, sino que, evidentemente, incluye todas aquellas que se orientan a la regulación del proceso de enseñanza y aprendizaje.
En cuanto a la relación entre la profesión docente y los procesos de toma de decisiones, el mismo Díaz Lucena (2001) selecciona algunas citas de especialistas en el tema:
“Un profesor es en su trabajo diario un gran mediador, un ejecutor de decisiones en una situación de continuo cambio social, donde la falta de habilidad para tomar una decisión en el momento oportuno o la inadecuación en las relaciones sociales puede finalmente tener un efecto adverso en la armonía y efectividad y quizá no sólo para la actual situación, sino también para el futuro”.(Bjerstedt, 1969).
“Se concibe al profesor como alguien que continuamente está valorando situaciones, procesando información acerca de estas situaciones, tomando decisiones sobre qué hacer a continuación, guiando sus acciones sobre la base de estas decisiones y observando el efecto de estas acciones en los alumnos”. (Clark, 1978)
“El profesor como profesional es reflexivo, es decir, conecta el conocimiento de su situación a través de un proceso de observación, comprensión, análisis, interpretación y toma de decisiones”.(Doyle, 1985).
Díaz Lucena (2001) concluye que en los años en que estos y otros autores realizaban estos comentarios nos delimitan el momento de intensificación de las investigaciones orientadas a indagar sobre el proceso de toma de decisiones del profesor.

Fases del proceso de tomas de decisiones.
En el proceso de toma de decisiones, es posible distinguir dos grandes aspectos: la definición y la solución del problema. Para lograr estos aspectos, Quijada, Quijada y Romero Brito (1978) han establecido las siguientes fases:
a). Identificación del problema. El primer paso en la solución de un problema es su identificación y definición. Se debe tratar de describir el problema lo más objetivo y específico que sea posible.
b). Presentación de alternativas. Se refiere a las posibles acciones que tienen probabilidad de lograr el efecto que se desea para alcanzar los objetivos propuestos. En este paso se puede utilizar la técnica del torbellino de ideas.
c). Evaluación y revisión de alternativas. Consiste en el analisis de las alternativas propuestas y en la escogencia de aquellas que satisfacen el logro de los objetivos.
d). Selección de una alternativa propuesta. Esta es la fase final del proceso. En esta fase se le da solución al problema al hacer la selección de una de las alternativas.
Quijada y otros (1978) consideran que, además de estas fases, hay que tomar cuenta los objetivos y metas que se persiguen, las actitudes, valores, intereses, emociones de las personas y el clima donde se está realizando la toma de decisiones.
Desde otro enfoque, pero básicamente compartiendo las mismas fases, Emily (2003) considera los siguientes pasos para la toma de decisiones:
a). Reconocimiento de que se necesita tomar una decisión. Este reconocimiento lo genera la existencia de un problema, o la disparidad entre cierto estado deseado y la condición real del momento.
b). Identificar los criterios de la decisión, los cuales deben ser los más relevantes y favorables para la misma.
c). Asignar peso a los criterios. Una vez identificados, es necesario ponderar cada uno de ellos y priorizar su importancia en la decisión.
d). Desarrollar todas las alternativas. La persona que debe tomar una decisión tiene que elaborar una lista de todas las alternativas disponibles para la solución de un determinado problema.
e). Evaluar las alternativas. La evaluación de cada alternativa se hace por medio del análisis y luego comparándola con el criterio ponderado.
Una vez identificadas las alternativas, quien toma la decisión evalúa de manera crítica cada una de ellas. Las ventajas y desventajas de cada alternativa resultan evidentes cuando son comparadas.
f). Seleccionar la mejor alternativa, lo cual es el final del proceso. Si se aplica de manera racional el proceso resulta sencillo, ya que sólo se debe escoger la alternativa que tuvo la calificación más alta a la hora de evaluar alternativas.
Emily (2003) resalta la importancia de tres aspectos a considerar en la selección. Primero, que debe estar siempre orientada a un objetivo definido. Segundo, todas las opciones deben ser conocidas y consideradas. Y por último, las preferencias deben ser claras, de ser posible cuantificables.
Para Díaz Lucena (2001), las diferentas fases del proceso de toma de decisiones por parte del profesor están influidas por un conjunto de variables tales como la escala de valores que tenga el profesor, su ideología, su concepción sobre la enseñanza, etc. Al respecto, Díaz Lucena (ob.cit.) cita a Marcelo (1987), quien considera que si se llega a entender las decisiones docentes como elemento central dentro del proceso educativo, éstas serían influidas por todo un abanico de variables entre las que se destacarían, en primer lugar, el propio profesor (sexo, edad, personalidad, creencias, teorías implícitas, etc.); el alumno (actividades, aptitudes, sexo, nivel socioeconómico); el estilo docente o método de enseñanza, la formación que el profesor haya recibido, las normas de la escuela, etc.

Técnicas para la resolución de conflictos.
Emily (2003) señala dos técnicas sencillas:

Técnica del anteproyecto:
Descripción: Se nombra una comisión técnica reducida, en la que están representados los diferentes grupos, cuya función y tarea es realizar un anteproyecto en el que se integren todos los puntos de vista y se llegue a un acuerdo y a una decisión compartida y de compromiso. Dicho anteproyecto debe volver al grupo grande para su ratificación. El acuerdo y la decisión compartida son más fáciles en esta comisión técnica, ya que el grupo es menos numeroso y, al mismo tiempo, la actitud de dialogo y de pacto es mayor. El grupo reducido o comisión no se va a ver como personas con ideas o decisiones antagónicas, sino como un grupo de trabajo cuya tarea es la negociación y el acercamiento.

Técnica de la comisión:
Descripción: El grupo designa una comisión técnica, en la que están representados partidarios de las diferentes soluciones. El grupo reducido puede adquirir el compromiso de llegar a una situación de pacto y negociación, que posibilite el acuerdo y el consenso. La diferencia entre la técnica anterior es que aquí no se necesita volver al grupo grande para su ratificación, comunicando sólo la solución pactada y cordada. Esta alternativa no se debe utilizar cuando los acuerdos sean de importancia y deban ser ratificados legalmente por el Consejo de Profesores o la Comunidad Educativa.
Los grupos adoptan diferentes métodos para tomar decisiones (Quijada y otros,1978). No se puede asegurar que unos sean mejores que otros, sino que dependen del grupo y las circunstancias.
Entre otras técnicas, Quijada y otros (ídem) menciona la toma de decisiones por medio de debate entre pequeños grupos que toman la decisión y es acatado por el resto, otro debate en el que se toman las decisiones por mayoría mediante votación, también se menciona la decisión por consenso; esta es una técnica muy eficaz , ya que toma en cuenta la opinión y se presenta la oportunidad para que cada quien defienda sus puntos de vista, pero es la que consume más tiempo. Por último, tenemos la más difícil de aplicar, la decisión por unanimidad; esto requiere el total acuerdo de todo el grupo, y por consiguiente genera gran satisfacción.

A partir de los estudios de Díaz Lucena (2001) al relacionar la toma de decisiones con la práctica docente, se puede concluir lo siguiente:
a). Los modelos de decisiones interactivas del profesor no modelan el proceso de toma de decisiones. Hay modelos en que se muestra al profesor como un tomador de decisiones, pero al revisar con detenimiento se puede inferir que en muchos casos el profesor no es tan reflexivo como parece. Los profesores desarrollan a lo largo de su vida profesional una serie de rutinas que le facilitan la resolución en momentos problemáticos.
b). Las decisiones varían en cantidad y cualidad. Además, las decisiones se pueden agrupar en decisiones de gestión y de enseñanza, o en decisiones planificadas o no planificadas.
c). Los estudiantes influyen en las decisiones de los profesores. La falta de atención, ruidos, interrupciones, respuestas incorrectas, etc. Pueden dar lugar a que el profesor tome decisiones o cambie las que estaban realizando, es decir que el comportamiento del estudiante influye en la conducta del profesor en la clase. Además, la experiencia previa del profesor también es un factor determinante en la respuesta ante los estímulos generados por el comportamiento del estudiante.
d). Los profesores consideran pocas alternativas de acción cuando toman decisiones. Los profesores cuando se plantean tomar una decisión toman pocas alternativas de acción, eso les resulta más cómodo ya que pueden trabajar con las rutinas con las cuales disponen.
e). Los profesores con experiencia y sin experiencia docente se diferencian en la frecuencia, antecedentes y contenidos de sus decisiones.
f). El entrenamiento en toma de decisiones debe estar presente en el currículo de formación docente. Se debe promover la toma de decisiones en el estudiante de educación en todo el trayecto de su formación profesional e involucrar al docente en la evaluación de su propia enseñanza.

REFERENCIAS:
Brito, A. (1985). Dinámica de grupo. Caracas: Líder Editores S.A.

Díaz Lucena, J. (2001). El proceso de toma de decisiones en la programación de la educación física en las etapas obligatorias de educación. Una aportación a la formación del profesorado.

Emily, M. (2003). Toma de decisiones.

Quijada, V., Quijada, L. y Romero Brito, J. (1978). Dinámica de grupo aplicada a la educación. Caracas: s.e.

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