jueves, noviembre 23, 2006

Decálogo de los Músicos Instrumentistas

1. Preste atención al director, atienda su llamada.

2. Recuerde siempre que el director es a quien debe responder por la interpretación de la música, y, por la misma razón, debe usted seguir sus observacónes, así sea de su parecer o no. Grábese esto a fin de ayudar al director como sea posible.

3. Es necesario y digno para usted, y para la Banda, que ejecute bien su papel. Si usted no puede o no es capaz de tocarlo en el ensayo, debe llevarlo a casa y estudiarlo.

4. Estudie con exactitud todos los días. No se limite a sonar el instrumento solo cuando vaya a ensayar, esperando rendir resultados satisfactorios.

5. Haga precisamente como le indica el director. Si usted cree que sabe más que él, disimúlelo.

6. Si usted desempeña en la banda una parte principal, no observe maliciosamente a los otros ejecutantes. Ellos, a su vez, son tan importantes como usted.

7. Nunca crea usted que es irremplazable. El mundo continuará lo mismo, si alguien más, que no toque como usted es llamado a ocupar su posición.

8. Nunca ofrezca resistencia al ser invitado a afinar, pues es de imperiosa necesidad para el equilibrio tonal y, porque de otro modo, quedaría mal parado su prestigio de artista bien ejecutante.

9. Cuando esté tocando, no marque o mida el tiempo con los pies. Es una falta grave. El ejecutante que insta en tal práctica, demuestra que está a si mismo y a su modo, el tiempo que lógicamente le corresponde imprimir al conductor.

10. No se dedique a estudiar solo una clase de ejercicios. No malgaste el tiempo y sus energias practicando cosas que no tienen valor. Los ejercicios y solos más difíciles, son comparativamente más fáciles, si usted los aprovecha en forma sistemática y progresiva.

En fin mi apreciado lector: cuando usted haya asimilado este increible cúmulo de util y real experiencia, producto de la paciencia y del desinteresado y noble propósito de poner al alcance de quien se interese por este bello pero exigente arte de Beethoven, el genial e inigualable Maestro, sentirá la necesidad de ajustarse espontáneamente a los sabios consejos que regala a "jovenes y viejos" este utilísimo decálogo

Hernández Contreras, L. (2002) Albañiles del Táchira (Tomo I). San Cristóbal, Venezuela: Proculta.

Tomado de Flauteando en Venezuela.

.
.

3 comentarios:

El Trimardito dijo...

Nos sirve hasta para la vida cotidiana, aplicado claro está, en ciertas situaciones. yo no sabía que tenían un decalogo.

Anónimo dijo...

Gracias por visitarme. Muy interesante lo del decalogo!

Anónimo dijo...

Parece un poco duro. Yo creo que no sería muy buen alumno.

Estoy acostumbrado a blogs personales así que este me ha llamado la atención.

Nota: llegué aquí mediante el blog de El Trimardito.