Musicoterapia, autismo, TGD y necesidades especiales.
La musicoterapia es el uso de la música para mejorar el funcionamiento físico, psicológico, intelectual o social de personas que tienen problemas de salud o educativos.La musicoterapia puede ser definida como “…un proceso de intervención sistemática, en el cual el terapeuta ayuda al paciente a obtener la salud a través de experimentaciones musicales y de las relaciones que se desarrollan a través de ellas con las fuerzas dinámicas para el cambio”. (Bruscia 1998)
¿A quién beneficia la musicotererapia?
A niños con:
Dificultades en el aprendizaje
Problemas de conducta
Niños con deficiencia mental
Con dificultades de socialización
Con baja autoestima
Con trastornos médicos crónicos y/o degenerativos (cáncer, cardiopatías...)
Trastornos profundos del desarrollo (AUTISMO)
Los objetivos de la musicoterapia
El objetivo incluye la comunicación, así como las habilidades cognitivas, motrices, emocionales y sociales.
La música puede utilizarse de diferentes maneras para enfocar los objetivos. Por ejemplo, puede usarse como una estructura para la actividad física, como un trasportador de la información, como un motivador, como un medio de auto-expresión, DE COMUNICACIÓN, así como de una experiencia social.
La musicoterapia en el autismo
La EFECTIVIDAD de la musicoterapia se debe en parte al hecho de que la mayoría de los niños con autismo responden de alguna manera al estímulo musical. Un estudio realizado por De-Meyer en 1974, en el cual entrevistaron a familiares, demostró que a un 76% de los niños con autismo les encanta escuchar música.
Debido a que la música en sí es una forma de comunicación no verbal, el niño puede motivarse para que aprenda a relacionarse primero en un nivel musical. Al principio, puede que el niño responda y se relacione únicamente con las formas y sonidos de ciertos instrumentos y objetos dentro del ambiente musical.
Quizá el niño toque los timbales bien fuerte, luego pare por un momento a escuchar o a sentir las vibraciones que ha provocado. Lo mas probable es que el niño ignore la presencia del terapeuta o puede que le de una “pataleta” cuando el terapeuta trate de participar con él en una experiencia musical.
De acuerdo con Almin (1978) dos de los resultados positivos de este método son:
El desarrollo del conocimiento perceptual y motriz.
La habilidad de producir sonidos en libertad completa dentro de un ambiente seguro.
A medida que el estudiante comience a sentirse más a gusto dentro de este ambiente, el terapeuta comienza a establecer contacto con el niño. Por ejemplo, él puede reproducir en el piano los mismos sonidos que el niño está tocando el instrumento musical. La terapeuta deja de tocar y después de un tiempo empieza otra vez a tocar utilizando el mismo ritmo que utiliza el alumno. Entonces podrá ocurrir El CONTACTO si el niño mira al terapeuta, dándose cuenta de que cuando él/ella deja de tocar el instrumento el terapeuta también lo hará. El niño puede tocar durante unos segundos y parar de nuevo para ver si el terapeuta también hace lo mismo. De esta manera el niño aprende a reconocer que el terapeuta es importante y acepta su presencia y participación. Estos son los primeros pasos utilizados para ayudar al chico a desarrollar relaciones interpersonales.
En los siguientes pasos, el terapeuta encaminará al niño/a a que dé un paso más, trabajando su creación musical en una melodía y añadiendo letra. De esta forma, el terapeuta le hará prestar atención al seguir las señales musicales y verbales, y entonces, dejar de tocar cuando le digan.
Las terapeutas logran crear un ambiente de aceptación donde un nuevo crecimiento puede ocurrir.
Fuente: http://retrasomadurativo.mforos.com/912175/6262319-musicoterapia-como-terapia-para-ninos-tgd/
Música, Educación Musical, Musicoterapia, Musicalidad, Pedagogia Musical, Educación Especial, Psicomotricidad, Conciencia Musical.
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2 Comments:
At domingo, enero 04, 2009 11:35:00 PM,
María del R. Jaime said…
Gracias por estos aportes, es tanto lo que tenemos que conocer para comprender los procesos de aprendizaje. Tengo un sobrino autista y la música logra sacar algunas sonrisas y palmadas que marcan el tiempo de la misma. Es comunicación.
At viernes, agosto 07, 2009 7:03:00 AM,
Anónimo said…
Sí estoy de acuerdo con el comentario anterior, aún no hemos descubierto el inmenso poder del arte en nuestra salud, un libro, una película, los colores, canciones, sonidos, etc. el baile
Saludos
Silvia
www.silvitainwonderland.blogspot.com
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