Educación Musical en Venezuela

Propuestas para tratar temas sobre la educación musical en Venezuela y el mundo, la practica educativa en general, formación docente, enseñanza - aprendizaje musical; en fin, todo lo que podamos compartir dentro y fuera del aula.

sábado, diciembre 01, 2007

La Música en Venezuela durante el siglo XIX: El Vals, la Ópera y la Zarzuela

El Vals

Origen.

El Vals Vienés tiene sus semillas en un viejo baile de la región de los Alpes. Su nombre se remonta al término alemán "waltzen" y se relaciona con los movimientos rotativos de pies que se arrastran a través del suelo. Juntos con sus precursores, el Vals Vienés tiene su origen en el siglo XII o XIII, en el tiempo de los juglares. El origen del Vals Vienés pueden ser visto en el "Springtanz" alemán (Animation&Dance,s.f.).
La mayor parte de los historiadores de baile ven los principios de Vals Vienés en los viejos "Dreher" o "Ländler", bailados a partir del siglo XVI. En Alemania del Sur y en Austria fue bailado por el pueblo sin intructores de baile. El Vals Vienés es un baile circular en 3/4-o 3/8-tiempos, en el cual las parejas ponen sus brazos alrededor del otro y giran dando vueltas alrededor de un centro imaginario. Este baile lento ha sido bailado hasta principios del siglo XX, tanto en el campo como en la ciudad (ob.cit.).
Una segunda corriente ve los principios de Vals Vienés en el "Langaus", un baile de pareja en el cual se cruzaba una habitación muy larga con la menor parte de vueltas posibles. Hasta el siglo XVIII la administración trató continuamente de poner término a este baile. Se prohibió la acción de arremolinar, sacudiendo y girando o atropellando a la pareja.
Alrededor de 1750 el término "walzen" da nombre a un baile de la comedia improvisada vienesa. En 1770 Johann Wolfgang von Goethe hizo un informe sobre sus experiencias "con el baile alemán", y en 1782 Carl von Zwangen publicó el libro "Etwas über das Walzen"(ob.cit.).
A partir de 1794 se enseñó el Vals Vienés en el tribunal real prusiano. La futura reina Luise von Preussen prohibió el baile (en Berlín esta prohibición fue válida hasta 1918). Pero, en Munich fue tocado y bailado. El Vals Vienés triunfó después del Congreso Vienés en 1815. Esto principalmente se atribuye a las emotivas melodías de Lanner y la dinastía de Strauss (ob.cit.).

Principales Representantes.

Fernández Álvarez (2006) ha considerado, entre muchos compositores, que los más destacados representantes del género vals son los siguientes:
-Joseph Lanner (1801-1843), concertino y compositor austríaco, inició la moda del vals vienés y rivalizó en popularidad con los Strauss. Entre los valses que compuso sigue interpretándose con asiduidad El Vals de los Patinadores.
-Johann Strauss (padre) (1804-1849), nació en Viena y fue uno de los más reputados compositores de valses vieneses. Fundó una orquesta propia y fue director de los bailes de la corte. Compuso además marchas, polcas y un gran número de danzas diversas.
-Johann Strauss (hijo) (1825-1899), hijo del anterior, fue director de orquesta y se le ha llamado “el rey del valse”. Compuso y ejecutó con su propia orquesta más de 150 valses, creando una música de gran riqueza melódica y elegancia formal. También escribió operetas en tres actos, como El murciélago y El barón gitano. Entre sus valses resaltan El bello Danubio Azul, Las mil y una noches, El vals del emperador y Cuentos de los bosques de Viena.
-Frédéric Chopin (1810-1849), considerado el más grande compositor polaco. Además de polonesas y mazurcas, compuso algunos valses, ya que este género musical era el que causaba furor en su época. Entre los más significativos se encuentra el Vals de Konstancja, el Vals del Adiós, Vals del minuto y Vals du regret .

Origen del Vals en Venezuela

Según los estudios de Peñin (1999), el vals llega a América a comienzos del siglo XIX, adquiriendo en muy poco tiempo los más variados matices y sirviendo como base o ingrediente de muchas formas musicales latinoamericanas, o teniendo vida propia como simple remedo del vals europeo o como forma acriollada.
No se sabe en qué fecha exactamente nos llega, pero pronto pasa, en el caso de Venezuela, a ocupar el centro de las formas musicales nacionales más importantes que se configuraran después de la independencia (1810-1821) y que hoy constituyen su tradición oral (folklore) o escrita. Poco a poco, en vals se queda en América como una forma acriollada en sus giros melódicos y sobre todo, en sus características métricas.
En esta transformación o criollización, ya no se le dirá en Venezuela vals, sino valse, por una fuerte influencia francesa que tuvo desde finales del siglo XVIII, pasando la “e” muda final de la escritura francesa, valse, a pronunciarse también. El recorrido que hace el vals al instalarse en tierra americana, lo podemos precisar en el caso de Venezuela en dos áreas: en el mundo oral (tradicional y popular) y en el escrito (académico y de salón), muy interrelacionados, por cierto (ob.cit.).
Al regazo de la oralidad se va incorporando a los “baylecitos de la tierra”, y entre golpes, cuadrillas, danzas y contradanzas, pasa a animar aquellas sesiones, saraos o “bayles” llamados vulgarmente fandangos, zarambeques, danzas de monos y finalmente joropos.
Las diferentes formas del joropo se distinguen fundamentalmente por el carácter, pero todas son subsidiarias del vals. Ya en las obras escritas por autor, conocidas como aires nacionales, que aparecen nombradas por sus autores como valses, si se les acelera simplemente su tempo, se convierten fácilmente en joropos. Inclusive una de las figuras del baila del joropo hoy precisamente es el “valsiao”, junto con el “escobillao” y el “zapatiao”. De hecho, una de las fórmulas de rasgueo más usadas por los cuatristas, como es la de seis corcheas con rasgueos apagados en la tercera y sexta corchea es utilizada para el valse popular y el joropo indistintamente, solamente que en el primero es más lento y en el segundo más rápido (ob.cit.).
En la medida que nos vamos acercando a la cordillera andina, allá por Mérida y Táchira, hay un tipo de valse al que le van diciendo pasillo. Un valse que se baila en pasos cortos (“pasitos”), y que en Venezuela es una forma popular circunscrita a la música andina. Algunos compositores han escrito valses lentos, arropados con esas características generales de la música andina de terceras y sextas paralelas, los tenutos y calderones, los finales en el segundo tiempo… y los han llamado indistintamente pasillos o valses y a veces vals-pasillo. En realidad son valses. Y generalmente en los países andinos es muy común encontrar este género musical con el nombre de pasillo(ob.cit.).
Según las diferentes fuentes, se habla en general de un tipo de vals rápido (“vals a vapor”) cercano al vals austriaco y otro tipo de vals lento (“vals francés” y le decían también “vals Boston”), así como también un pasillo lento que a veces se lo compara al “vals francés” y un pasillo lento.
Con respecto al vals vapor y el pasillo, hay un detalle muy peculiar que vale la pena destacar. El Libertador Simón Bolívar fue un experto en bailar el vals vapor, música muy de moda para esa época. Precisamente los ejércitos bolivarianos fueron los grandes difusores de este genero por la cordillera andina bajo la denominación de pasillo, por la morisqueta o pasito corto que hacían los bailarines sobre el segundo tiempo del compás (ob.cit.).
Resumiendo, del vals de origen europeo al valse criollo o pasillo andino, tenemos simplemente el aporte de la cultura criolla americana que lo fue adaptando a esta nueva realidad y haciéndolo propio, produciendo un excelente resultado como lo es el valse criollo, o valse del país o la tierra (venezolano, colombiano, ecuatoriano, peruano) o simplemente pasillo con su variada gama de modalidades (ob.cit.)

Principales Representantes del Vals en Venezuela.

El vals, de tradición naturalmente europea, adquirió una personalidad muy especial, propia que lo distinguió radicalmente del europeo, llamándose desde entonces valse venezolano, esta expresión musical fue la que más se acercó a lo nacional en la música académica. Entre sus principales cultores se encuentra el destacado pianista, compositor y profesor Rafael María Saumell, hijo (Monje, 2007)
Así, hacia el tercer cuarto del siglo XIX, merecen mencionarse autores de célebres valses como Federico Villena (1835-1899), Teresa Carreño (1853-1917), Rogelio Caraballo, Ramón Delgado Palacios (1867-1902) y Sebastián Díaz Peña (1844-1926), con su célebre "Maricela". Ya a principios del siglo XX, sobresalen los valses de Pedro Elías Gutiérrez (1870-1954), conocido por su joropo "Alma Llanera" de la zarzuela del mismo nombre, Francisco de Paula Aguirre, autor del popular "Dama Antañona", Federico Vollmer (1834-1901) y su "Jarro Mocho", Augusto Brandt (1892-1941), Simón Wohnsiedler, y Laudelino Mejías con su "Conticinio", entre otros (Rugeles, 2001)

La Ópera y la Zarzuela del Siglo XIX

Ópera


De acuerdo con las investigaciones de Monje (2007), la ópera es un drama en el cual se canta todo o parte del diálogo y que contiene oberturas, interludios y acompañamientos instrumentales. Existen varios géneros teatrales estrechamente relacionados con la ópera, como el musical y la opereta. Francia, Alemania e Italia desarrollaron unos estilos operísticos característicos durante el siglo XIX. Estas obras reflejaban el movimiento romántico y sus ideales estéticos. París fue el lugar de nacimiento de la Gran Ópera, una espectacular combinación de representación escénica, acción, ballet y música, gran parte de ella escrita por compositores extranjeros que se establecieron en Francia.
Entre los primeros ejemplos encontramos La Vestale (1807) de Gasparo Spontini, y Lodoïska (1791) de Luigi Cherubini, ambos italianos; y Masaniello, o La muda de Portici (1822) de Daniel Auber. Este estilo culminó con las enormes obras del compositor berlinés, Giacomo Meyerbeer, como Robert le diable (1831) y Los hugonotes (1836). La primera gran ópera alemana del siglo XIX fue Fidelio (1805; revisada en 1806 y 1814) de Ludwig van Beethoven, un singspiel dramático para el cual el compositor escribió cuatro oberturas diferentes.
La cima de la ópera alemana fue Richard Wagner, quien diseñó una nueva forma llamada drama musical, en la que el texto (escrito por él mismo), la partitura y la puesta en escena estaban unidos de forma inextricable. Sus primeras óperas importantes, por ejemplo, El holandés errante (1843), Tannhäuser (1845) y Lohengrin (1850), conservaban elementos del estilo antiguo, incluidas las arias y los coros. Pero en las obras siguientes como Tristán e Isolda (1865) y la poderosa tetralogía de El anillo del Nibelungo (1852-1874), basada en un mito nórdico, Wagner abandonó las convenciones anteriores y escribió en un estilo continuo y fluido, con la orquesta (en vez de los personajes) al servicio del protagonista del drama.
Gioacchino Rossini compuso óperas cómicas, como El barbero de Sevilla (1816) y La Cenicienta (1817), que han eclipsado a sus obras más dramáticas; Guillermo Tell (1829), por ejemplo, es conocida hoy principalmente por su obertura. El estilo del bel canto, caracterizado por su vocalismo suave, expresivo y a menudo espectacular, también floreció en las obras de Vincenzo Bellini, entre ellas Norma (1831), La Sonnambula (1831), e I Puritani (1835); así como en la Lucia di Lammermoor de Gaetano Donizetti (1835), con su célebre escena de la locura, y en sus comedias L'elisir d'amore (1832) y Don Pasquale (1843).
No obstante, el compositor que personifica la ópera italiana es Guiseppe Verdi. Él infundió a sus obras un vigor dramático y una vitalidad rítmica sin precedentes. A la potencia pura de sus primeras óperas Nabucco (1842) y Ernani (1844), añadió las caracterizaciones más sutiles de Rigoletto (1851), Il trovatore (1853), La Traviata (1853), Un ballo in maschera (1859) y La forza del destino (1862). Aida (1871) combina el esplendor visual de la gran ópera y la intimidad musical de una trágica historia de amor.

La Ópera en Venezuela.

En Venezuela encontramos a José María Osorio (1803-1852), natural de Caracas y residenciado en Mérida, ciudad donde fue sepultado. Destacado teórico y compositor; autor de Elementos del Canto Llano y Figurado (1844), La Práctica de los Divinos Cánticos (1845), Directorio de la Catedral de Mérida (1846); además, compuso un interesante y curioso Cuarteto de Cuerdas y es el autor de la Primera Ópera escrita en Venezuela, se trata de la Ópera Bufa El Maestro Rufo Zapatero, publicada en la ciudad de Mérida en 1847. (Monje, 2007)
En 1808 se estrenó en el Teatro de Conde a Carmelitas por primera vez en Venezuela una compañía de ópera francesa, cuya primera Donna fue la celebre Doña Juana Faucompre, siendo tan del agrado del público aquella función que la ciudadanía a pesar de la epidemia reinante no dejo de asistir a ella. Para aquella época ya el teatro tenía orquesta de aventajados filarmónicos, que para el caso habían aprendido en la escuela que el padre Sojo fundara a fines del siglo pasado con los instrumentos y música de clásicos notables que hizo venir de Europa y que el mismo trajo de su viaje a Roma (ob.cit.)
La familia Montero, que según Martínez Navarro (2006) dio el mayor número de músicos a Venezuela, tuvo entre sus más destacados miembros a José Ángel Montero (1832-1881), autor de la ópera Virginia, la primera obra de este género producida en el país y estrenada en Caracas el 26 de abril de 1873 en el Teatro Caracas.

Zarzuela

La zarzuela nació en el siglo XVII en el pabellón de caza del Palacio de la Zarzuela (lugar llamado así por el gran número de zarzas que lo rodeaban), en Madrid, España, históricamente en la época de Felipe IV. Gran amante del teatro, éste monarca era aficionado a los espectáculos musicales cargados de efectos; así, gustaba de celebrar representaciones nocturnas, fiestas cortesanas, con música (Ruiz Torres, 1998).
Aprovechando los momentos de descanso con sus cortesanos, y para distraerse, contrataba compañías madrileñas que representaban obras donde se alternaba el canto con pasajes hablados. Las primeras zarzuelas nacieron como pequeños experimentos, un género musical que se situaba entre el teatro, el concierto, el sainete y la tonadilla.
En cuanto a los eventos significativos para el desarrollo de la zarzuela en el siglo XIX, encontramos que Napoleón al ocupar España (1808-1814) barrió la ópera italiana, trayendo la ópera cómica francesa, que no triunfó. Al término de la guerra regresó la ópera italiana que triunfaba en toda España, a excepción de Madrid y otras ciudades donde esta lengua provocaba rechazo.
Con la llegada del Romanticismo el nacionalismo musical español quiso imitar la ópera italiana en lengua castellana, con temas mitológicos, heróicos que pronto se abandonaron por una temática basada en la lengua castellana. La zarzuela resurgía.
A mediados del siglo XIX comienzan a proliferar las zarzuelas. Los compositores Hernando, Barbieri, Gaztambide, Oudriz, Inzenga, Salas y otros, fundan la Sociedad Artística, difusora de la zarzuela por toda España. Luis de Olona será el presidente, Gaztambide el director de orquesta, Barbieri director de coros y Francisco Salas director de escena. De esta sociedad destacan los éxitos: Jugar con fuego, estrenada en 1851 en el Teatro del Circo y Los diamantes de la corona (1854), ambas de Francisco Asenjo Barbieri, y Catalina, de J. Gaztambide, iniciándose una nueva etapa para la zarzuela.
En estos tiempos, las zarzuelas estaban influenciadas por la ópera italiana y la ópera cómica francesa, no tardando en adaptarse al folklore regional español y más en particular al folklore local, pasando a estar protagonizada por personajes de la calle que hablan el lenguaje del pueblo. Por ejemplo, en la zarzuela madrileña, tópicos como: la forma castiza de expresarse, situaciones y lugares madrileños, el uso de ritmos musicales como el chotis, la mazurca (aunque ninguno de estos tiene orígen madrileño, el schottisch, es una danza alemana de origen escocés y la mazurca es una danza nacional polaca) (Ruiz Torres, 1998).

La Zarzuela en Venezuela

Calcaño (1980) considera que el estreno de las primeras zarzuelas, en 1861, fue un suceso que tuvo grandes consecuencias en la vida musical del país. Este género teatral iba a tener una influencia bastante perjudicial en las músicas que aquí se componían, las que fueron haciéndose más banales y simples.
Por estos mismos tiempos se estrenó en Caracas la zarzuela “Los Alemanes en Italia”, con letra de Heraclio Martín de La Guardia y música de José Ángel Montero. Esta fue la primera zarzuela criolla ejecutada en la capital. Parece, aunque no es completamente seguro, que mucho tiempo antes había estrenado en Mérida algunas zarzuelas suyas José María Osorio. Lo que no está del todo comprobado es que se hubieran representado, pero no hay duda de que las compuso.
En 1865, el viejo Teatro de la Unión, situado en la esquina de Maderero, lugar de poca distinción, fue transformado por Eleuterio González en el “Teatro de la Zarzuela” que era bastante bueno, aunque no podía competir con el Teatro Caracas. Este nuevo local fue conocido también con el nombre de Teatro de Maderero, célebre por sus inolvidables “Nacimientos”.

REFERENCIAS

Animation&Dance (s.f.) Vals Vienés.

Calcaño, J.A. (1980) La Ciudad y su Música (2a. ed.), Caracas: Fundarte.

Fernández Álvarez, E. (2006) Música. En A. Muñoz Céspedes (Coord.), La Enciclopedia del Estudiante (pp. 105) Buenos Aires: Santillana.

Martínez Navarro, Y. (2006) Pinceladas Musicales. Caracas: El Sapo y la Rana.

Monje, C. (2007) Comentario acerca de la Unidad II.

Peñin, J. (1999) Nacionalismo Musical en Venezuela. Caracas: Fundación Vicente Emilio Sojo.

Rugeles, A. (2001) La relación entre la música venezolana contemporánea de concierto y la música popular y folclórica.

Ruiz Torres, J. M. (1998) La Zarzuela.

Tortolero, N. (s.f.) Compositores Venezolanos.


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2 Comments:

  • At sábado, diciembre 29, 2007 11:30:00 a. m., Anonymous Eurídice Wagner said…

    Tengo entendido que el fandango es un género musical español que dio origen a nuestro joropo. Es cierto, el vals es parte del joropo y esa especie de joropo se conoce como pasaje. También es cierto que importantes compositores como Chopin y Wagner tienen obras muy importantes de resaltar en ese género. Otro exponente de la ópera buffa es Giovanni Batista Pergolessi y es importante destacar que ese género surgió en el período barroco e Italia fue el país pionero de ese género; luego se dio ese género en otros países incluyendo el nuestro al estilo de éstos. Sobre la zarzuela aun no te puedo decir porque desconozco sobre eso pero en cuanto conozca te comentaré lo que pienso al respecto.

    Saludos

    Eurídice Wagner
    www.musicayotrostemas.blogspot.com

     
  • At lunes, diciembre 14, 2009 2:09:00 p. m., Anonymous Anónimo said…

    Hey are you a professional journalist? This article is very well written, as compared to most other blogs i saw today….
    anyhow thanks for the good read!

     

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