Educación Musical en Venezuela

Propuestas para tratar temas sobre la educación musical en Venezuela y el mundo, la practica educativa en general, formación docente, enseñanza - aprendizaje musical; en fin, todo lo que podamos compartir dentro y fuera del aula.

miércoles, marzo 14, 2007

Identidad Cultural y Globalización.

IDENTIDAD

El hombre, en su interacción social, conoce a otros y se reconoce frente a ellos, descubre coincidencias y conveniencias; participa de una acción común, colabora, aporta. Asume el papel que le asignan, persigue objetivos compartidos, y al hacerlo cumple sus propios fines. A su vez conoce su entorno, organiza su vida diaria y se vale de todo lo que lo rodea: lo que está próximo, lo que es parte de sus vivencias, de su cotidianidad; todo ello es parte de sí mismo, de sus afectos, de sus valores, de sus tradiciones y cultura. Con todo lo anteriormente mencionado, se puede decir que la identidad es un derecho y vivencia del hombre, del individuo, de la colectividad, reconocimiento de la dignidad de la persona, expresión de su singularidad por encima de su condición social (Camacho Quiroz, 2006).

Rasgos Culturales

Valores.

Una de las manifestaciones más evidentes de identificación de los individuos con una cultura lo conforman los valores éticos y morales que actúan como soporte y referentes para preservar el orden de la sociedad (Amor, 2006). Su aceptación y cumplimiento hacen más llevaderas las tareas y roles que los miembros de determinado grupo social deben cumplir; se dice que los valores expresan la tensión entre el deseo del individuo y lo realizable en lo social. Tal tensión es productiva siempre que los individuos puedan representarse su propia existencia y darse una imagen estable y duradera de sí mismos, lo que es posible con una memoria que actualice constantemente e integre de manera permanente los acontecimientos fundamentales de su propia identidad, proyectándolos como orientación hacia acciones futuras responsables y creativas (ob.cit.).
Hay que considerar que ninguna cultura es un sistema cerrado, una seria de rígidos moldes a los cuales deba apegarse la conducta de todos sus miembros; por su naturaleza es la suma de la conducta y de los habituales modos de pensar de las personas que en un tiempo y lugar determinado constituyen una sociedad particular. Esas personas, como individuos, aunque gracias al aprendizaje y al hábito se adaptan a los modos del grupo dentro del cual nacieron, varían en sus reacciones a las distintas situaciones de la vida con las que tropiezan en común. Identificar los valores reconocidos por un pueblo dado en manera alguna implica que aquellos constituyan un factor constante en las vidas de las sucesivas generaciones del mismo grupo (Herskovits,1948).

Signos y Símbolos.

En las relaciones humanas está presente en todo momento la necesidad de comunicación, expresión de pensamientos e ideas, intercambio de información, etc., que también hace posible la conformación de una identidad. Para esos procesos, el hombre se apoya en el lenguaje y toda una serie de signos que emplea para expresar sus pensamientos e ideas, entre los cuales se encuentran los índices, íconos y símbolos. (García, 2006). Nuestro aprendizaje cultural depende de la capacidad exclusivamente desarrollada por los humanos de utilizar símbolos, signos que no tienen una conexión necesaria ni natural con aquello que representan. La gente forma gradualmente una identidad mediante un sistema previamente establecido de significados y de símbolos que utilizan para definir su mundo, expresar sus sentimientos y hacer sus juicios. Luego, este sistema les ayuda a guiar su comportamiento y sus percepciones a lo largo de su vida. (Kottak,2002).

Experiencias Sociales.

Todas las personas comienzan inmediatamente, a través de un proceso de aprendizaje consciente e inconsciente y de interacción con otros, a conformar una identidad cultural. A veces, la cultura se enseña directamente, como cuando los padres enseñan a sus hijos a decir “gracias” y ésta práctica a su vez es una experiencia social acumulada, acordada socialmente cada vez que alguien entrega algo o hace un favor, y tal costumbre es transmitida de generación en generación (Kottak,2002).
Las experiencias sociales, acumuladas y aprendidas, se transmiten en las interrelaciones humanas. Las personas aprenden, por ejemplo, mediante la observación del comportamiento en su grupo social; prestan atención a los acontecimientos que suceden alrededor y modifican su comportamiento no sólo porque otros les pueden decir que lo hagan, sino como el resultado de sus propias observaciones y de una creciente conciencia de lo que su grupo cultural considera bueno y malo. (Kottak,2002).

Dinamismo de los rasgos culturales.

Los rasgos culturales son marcados por las variaciones del espacio geográfico y el tiempo, sin embargo para hacer posible cualquier estudio no se puede dejar de considerar que determinado grupo social vive en un momento y espacio específico, con características relativamente cuantificables y cualificables. En consecuencia, puede hablarse de una cultura real (partícipe de la actualidad), la cual es heredada, aprendida y asimilada en un contexto social y geográfico, que varía según el transcurrir del tiempo y el surgimiento de nuevas necesidades y objetivos, lo cual define nuevos modos de vida.(García, 2006).

Modos de Vida

Tecnología.

Los hombres extraen de su hábitat, por medio de la tecnología, los alimentos, el abrigo, los vestidos y las herramientas que deben tener para sobrevivir. El estudio de la tecnología es fundamental para la comprensión del comportamiento del grupo humano. Los productos del equipo tecnológico de un pueblo son los únicos elementos hechos por el hombre que tienen existencia física propia. (Herskovits,1948). Las invenciones tecnológicas tienen como propósito la adaptación del hombre a su entorno; son el reflejo de la evolución de sus necesidades, habilidades en el manejo de herramientas, utensilios y equipos; del los medios de producción, etc. Incluso, tienen relación con los valores y la ideología de determinado grupo social, con los cuales tiene interdependencia; puede verse reflejado en la diferencia de los avances tecnológicos de la sociedad occidental y oriental, o el mundo musulmán y cristiano.
El desarrollo de una identidad tecnológica va íntimamente relacionado a los medios de producción y a la economía.

Ecología.

Tal vez no se hace sencillo palpar la manera en que la ecología actualmente influye en el modo de vida de los grupos sociales. Sin embargo, en algunas culturas orientales, como en la India, se puede observar cómo el modo de vida puede llegar a modificar o no el medio ambiente; tal es el caso de la práctica de no matar a los animales. Aun cuando no es permitido matar a una vaca para alimento por razones religiosas, el ganado resulta esencial para la adaptación cultural en India, debido a que está adaptado biológicamente a una tierra pobre en pastos y a un entorno marginal y es una fuente segura de estiércol: suministro de fertilizante orgánico natural y combustible (Kottak, 2006) .
En cuanto a la vida en occidente, aparte por supuesto de las adaptaciones del hombre a las condiciones climáticas naturales comunes en todas las sociedades del planeta, en un entorno industrializado que se caracteriza por la excesiva contaminación ambiental, surge una actitud cada vez más favorable hacia la conservación, en medio de la tendencia capitalista que procura ante todo el beneficio económico. El agujero en la capa de ozono, la destrucción de los bosques tropicales, el efecto invernadero y otros fenómenos se perfilan como temas de prioridad y relevancia en las innovaciones tecnológicas, movimientos sociales e incluso ética y valores.

Historia.

Es básico en la formación de la identidad de determinado individuo que pertenece a un grupo social, tener conocimiento de los cambios que ha sufrido dicho grupo en el transcurrir del tiempo, la manera en que dichos cambios han sido acumulados, aprendidos y transmitidos y cómo todos estos aspectos influyen en la formación del concepto de identidad. Los cambios que ocurren en el transcurrir del tiempo dan significado a la palabra “histórico”; si no se toma en cuenta el factor histórico se limita la comprensión de la realidad actual, hasta el punto de olvidar un elemento fundamental de la experiencia. (Herskovits,1948).

Ética

Como miembro de una sociedad, cada individuo afecta al resto cuando realiza o deja de hacer determinada acción y viceversa. Sin embargo, la tendencia social es el respeto por la integridad y curso normal de los acontecimientos sociales orientados al desarrollo y repudio al daño. El respeto por la diversidad de formas culturales suele verse a menudo ofendido debido a que los esfuerzos por extender la industria y la tecnología o desarrollar la economía puede llevar cambios culturales profundos (Kottak,2002); los dilemas éticos pueden enfrentar a grupos sociales, según sus diferencias culturales, momento histórico o intereses de diversa índole.

Economía.

Todo pueblo tiene necesidades que exceden a su competencia tecnológica. El problema de conseguir la satisfacción máxima mediante la utilización de medios escasos (la necesidad de economizar en el más amplio sentido de la palabra), se deriva del hecho básico de la existencia de necesidades que sobrepasan la capacidad de producción. (Herskovits,1948). No existe grupo social si no tiene sus medios de producción, de distribución, de consumo, y de alguna forma de intercambio. No existe grupo sin alguna expresión de “valor”, aun en el caso en que se formule en términos de cierto símbolo monetario aceptado comúnmente. El centrar la producción en las utilidades, más que en el uso, tiene repercusiones en todos los demás aspectos de la vida social. (ob.cit.).

Ideología.


La estructura simbólica de la memoria social se encuentra representada en las ideologías las cuales constituyen el pensamiento político, económico, cultural y organizativo de un grupo social. Estas son las que difunden los acontecimientos constituidos de la identidad de las comunidades, de lo que se desprende su carácter perseverante, legitimante e integrador. (Amor, 2006).
Ricoeur, citado por Amor (2006) considera que la función de la ideología es servir como posta a la memoria colectiva con el fin de que el valor inaugural de los acontecimientos fundadores se convierta en objeto de la creencia de todo el grupo.

GLOBALIZACIÓN

El término globalización abarca una serie de procesos, incluidas la difusión y la aculturación, que promueven el cambio en un mundo en el que los países y las personas están cada vez más interconectados y son más interdependientes. Estas conexiones las promueven fuerzas económicas y políticas, junto con los modernos sistemas de transporte y comunicación. Las fuerzas de la globalización incluyen el comercio internacional, los viajes y el turismo, las migraciones trasnacionales, los medios de comunicación de masas y diversos flujos de información de alta tecnología (Kottak,2002). Hay una tendencia actual a pactos internacionales orientados a la integración económica y comercial. La comunicación a larga distancia es más fácil, más rápida y más barata que nunca y alcanza lo que antes eran zonas remotas. Los medios de comunicación de masas contribuyen a impulsar una cultura del consumo que se difunde globalmente, estimulando la participación en la economía consumista mundial. Dentro de cada país y a través de sus fronteras, los medios de comunicación difunden información sobre productos, servicios, derechos, instituciones y modos de vida. Los emigrantes a su vez transmiten información y recursos transnacionalmente y mantienen sus lazos con sus hogares (llamando por teléfono, mandado fax, haciendo visitas ocasionales, enviando dinero). En cierto sentido, estas personas viven multilocalmente (en diferentes lugares y culturas al mismo tiempo). Aprenden a jugar varios roles sociales, adaptarse a distintos sistemas de valor y ética, cambiar su comportamiento y su identidad dependiendo de la situación.(ob.cit.)
Los grupos locales tienen que hacer frente cada vez con mayor frecuencia a fuerzas generadas por sistemas cada vez más amplios (región, país y mundo). El turismo se ha convertido en la industria mundial número uno (Kottak,2002). Los agentes de desarrollo económico y los medios de comunicación fomentan la idea de que el trabajo debe realizarse para obtener dinero en efectivo en lugar de fundamentalmente para la subsistencia. Los pueblos indígenas, las culturas tradicionales y algunos estados han ideado diversas estrategias para hacer frente a las amenazas a su autonomía, su identidad y su sustento. De la interacción entre las fuerzas culturales, locales, regionales, nacionales e internacionales emergen nuevas formas de movilización política y de expresión cultural, incluyendo los movimientos por los derechos anteriormente indicados. (ob.cit.).

CONCLUSIONES

La construcción de la identidad es un proceso social continuo, producto de la interrelación del individuo y la sociedad. Es por eso que debe considerarse la disponibilidad del individuo para unirse; por lo general lo hace con quienes se siente identificado, con quien comparte necesidades y objetivos comunes. Esta actitud no es estática; depende del transcurrir del tiempo y la movilización en el espacio, que a su vez genera cambios sociales de tipo tecnológico, económico, ideológico, moral, etc.
Aún dentro de un mismo grupo social, con una clara idea de su identidad, pueden observarse diversas formas culturales, sin necesidad de generar conflictos ni deteriorar la unidad del grupo. La identidad se basa en la pertenencia, una necesidad consciente, que por lo general nace del individuo hacia el grupo, y se consolida con el tiempo y los movimientos sociales.
Hoy en día, el tema de la globalización es visto como una amenaza para la identidad. Si bien en algunos aspectos puede causar daños a la identidad cultural, al ocasionar pérdida de las costumbres, valores, reemplazo de las tecnologías autóctonas por foráneas que no se adaptan a las necesidades o realidad del grupo, barreras en la comunicación, deterioro de la economía local, cambios ideológicos bruscos o inapropiados, etc; debe tenerse en cuenta que también la globalización aporta beneficios y es allí donde se deben aprovechar los aportes favorables para las culturas locales. Es la globalización hoy en día un proceso que depende más de las fuerzas externas del grupo (de allí su concepto: global), para lo cual debe prepararse estrechando los lazos de unión y profundizando el conocimiento de su propia identidad.
No es beneficioso ver a la globalización como un elemento aniquilador de identidades; es ésta perspectiva la que origina reacciones violentas que a su vez desaprovechan las oportunidades de desarrollo que puede brindar la globalización. La modernización no necesariamente debe ser un sustituto de las tradiciones, deformando las experiencias sociales; en su lugar puede verse como una oportunidad de complementación de la cultura y un vehículo para el desarrollo y avance. Los grupos sociales pueden negociar y acordar lo que pueden tomar, y rechazar, decidir la manera de integrar los aportes de la globalización a sus modos de vida, lo que a su vez refuerza su concepto de identidad en vez de debilitarlo, al mostrar unidad en la manera de que cómo se permiten aprovechar los avances de todo tipo que implica vivir en un mundo globalizado.
Para ese aprovechamiento de los beneficios de la globalización es necesario que sea un proceso no impuesto, sino negociado y consciente, no basado en el beneficio económico de ganancia material, sino de utilidad y desarrollo. Quedan entonces las interrogantes ¿Qué cabida tiene la negociación en las relaciones sociales del actual mundo globalizado? ¿Qué posibilidad hay de integrar lo local con lo global?. Las respuestas dependerán de los intereses de los grupos sociales que se enfrentan, no necesariamente de manera conflictiva, en el proceso de globalización mundial.

REFERENCIAS

Amor, G. (2006) Cambio cultural y crisis de identidad.

Camacho Quiroz, C. (2006) El derecho a la identidad cultural.

García, A. (2006) Mapa Conceptual: Antropología Cultural. Trabajo no publicado.

Herskovits, M.J. (1948) El Hombre y sus obras. Bogotá: Fondo de Cultura Económica.

Kottak, C.P. (2002) Antropología Cultural. México: McGraw-Hill.

Molina Duque, F. (2006) Educación, Multiculturalismo e Identidad.

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